Vídeo: Muertos que dejan poca huella

2 de Junio de 2013

Con Ingrid Visser y Lodewijk Severin son 25 los cadáveres identificados en este laboratorio en lo que va de año. Y como todo trabajo complicado se empieza por lo más sencillo. Primer paso, recuperar huellas. "O bien directamente del cadáver o bien intentando recuperar esa necroimpresión con métodos químicos", nos explica una técnico. "Si no se consigue la identificación mediante la recuperación de la necrorreseña, tenemos que subir un segundo peldaño, que sería la identificación odontológica". Prótesis, dentaduras, moldes... nuestros dientes transmiten mucho más que una sonrisa. Y si no, el ADN, sin fecha de caducidad. "Encontraron los restos de un cadáver en el río Manzanares. Un cadáver que había sido arrojado 3 años antes", relata Juan Antonio Rodríguez San Román, Comisario Jefe de la Unidad de Identificación de la Policía Nacional. Entonces, a pesar del tiempo transcurrido, de haber estado sumergido en agua, los restos óseos que se recuperaron sirvieron para poder hacer la identificación". Pero identificar es siempre comparar con datos ya almacenados. ¿Tenemos las familias entonces que tomar algún tipo de muestra? "No. Y no es necesario porque todas las personas tienen una historia clínica. Simplemente, cuando se vaya a hacer una denuncia, que la familia aporte todos los datos que tiene". "Y si no hay confrontación porque no hay denuncia previa", comenta Juan Bastos, jefe de la Sección de Técnicas Identificativas de la Policía Nacional, "pues esa persona sigue ahí, porque no hay forma de identificarla, no sabemos quién es. Pero esos datos quedan ahí por si acaso en alguna ocasión alguien hace esa denuncia". Mientras tanto ya será el juez el que decida qué hacer con el cuerpo.