Vídeo: Así investiga la policía científica a los vehículos fugados tras un accidente

10 de Enero de 2011

De los fragmentos encontrados en el lugar de un accidente se desprende valiosa información para determinar qué coche se ha dado a la fuga. Elementos como un espejo retrovisor numerado o una fracción de faro permiten tirar del hilo fácilmente.Pero en otras ocasiones el rastro encontrado es mucho menor. Entonces se realizan estudios incluso de análisis de pintura o restos biológicos de la víctima, una rama, tierra, o una huella de neumático. Todo ofrece información.Y una vez localizado el coche implicado, hay que refrendar científicamente que ambos fragmentos corresponden a las mismas piezas.Es decir, demostrar que corresponden al mismo vehículo y que se desprendieron durante el delito.