Vídeo: La Guardia Civil detiene a una banda de atracadores que volaban cajeros automáticos para obtener el dinero

21 de Enero de 2013

Usaban bombonas como de acetileno y oxigeno y se protegían con máscaras.  Los golpes no duraban nunca más de tres minutos y, según José Luis Villanueva, Comandante de Delincuencia Organizada de la UCO de la Guardia Civil, en cuatro meses podrían haberse hecho con un botín de 200.000 euros en diferentes golpes a cajeros.El modus operandi de la banda siempre era el mismo. Llegaban en un coche robado, reventaban la tapa del cajero con una maza, metían el gas por la ranura y colocaban la mecha. Tras la explosión se abrían paso hasta la sucursal del banco y recogían el botín de la parte de atrás del cajero ya reventada por la deflagración.El Comandante Villanueva afirma que este es un método peligroso. Si no se controla la explosión pueden reventar la sucursal entera como ha sucedido en los últimos meses en otros casos similares. Por ejemplo, el pasado mes de noviembre en la localidad de Arroyo de la Encomienda, en Valladolid o el pasado viernes en Villanueva de Gállego, en Zaragoza.La banda que ha sido desarticulada ahora en Galicia no sólo se dedicaba a los robos en cajeros. El comandante Villanueva explica que también se les buscaba por butrones en bancos y por el robo con violencia de una casa en la que amenazaron y golpearon a los propietarios para hacerse con joyas y dinero.  Fue, precisamente, el ADN que dejó uno de los atracadores en esas acciones lo que ha llevado a la Guardia Civil a la detención de toda la banda