Vídeo: Garzón justifica las escuchas a la trama Gürtel para evitar que continuasen con el blanqueo de capitales

17 de Enero de 2012

El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ha argumentado hoy su decisión de intervenir las comunicaciones en prisión entre los responsables de la trama Gürtel y sus abogados en la necesidad de "constar y evitar" la continuación de su actividad delictiva y ha asegurado, en varias ocasiones, que "no tenía ningún interés" en conocer la estrategia de defensa de los letrados."Me interesaba muy poco su estrategia de defensa", ha llegado a decirle Garzón al abogado José Antonio Choclán durante su intervención en el proceso que se sigue contra él en la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo por las escuchas de Gürtel.Baltasar Garzón, que se enfrenta a 17 años de inhabilitación, ha asegurado que a pesar de que los principales imputados de la trama Gürtel se encontraban en prisión existían indicios de que la "actividad delictiva continuaba", principalmente el blanqueo de capitales, y por ese motivo ordenó las conversaciones en prisión entre los jefes de la trama de corrupción y sus abogados. Sin embargo, Garzón ha querido dejar claro que las comunicaciones se intervinieron a los imputados "internos" en prisión y no a sus letrados.Además, ha recordado que con el objetivo de salvaguardar el principio de defensa, el cual ha calificado como "sagrado", se añadió una cláusula específica en su auto que obligaba a eliminar las conversaciones que se mantuvieran con los abogados."Era la única posibilidad que yo tenía para conjugar los dos intereses: la obligación de perseguir los delitos graves y proteger los derechos de las partes en el proceso", ha sentenciado GarzónEl magistrado de la Audiencia Nacional ha asegurado también que los abogados de los principales imputados de la trama corrupta, Francisco Correa y Pablo Crespo, eran una pieza fundamental en la continuación de la acción delictiva, principalmente relacionada con el blanqueo de capitales y con el dinero que estaba fuera de España y que, según Garzón, corría el riesgo de desaparecer.