Vídeo: Funeral por una de las víctimas del incendio de Fornelos de Montes

14 de Agosto de 2010

Los que conocían bien a Rodrigo lo recuerdan como un gran deportista, amante de la música y sobretodo, dicen, un buen chaval. No había consuelo hoy en el Tanatorio de Vigo para los familiares y amigos de Rodrigo Amo. Tenía 35 años y contaba con una licenciatura en Filosofía  con la que todavía no había encontrado trabajo estable. Así, todos los veranos participaba en las cuadrillas de extinción de incendios de la Xunta. Lo hacía para sacar algo de dinero pero también porque el trabajo le apasionaba. El presidente de la Xunta se ha acercado al tanatorio para acompañar a los padres. A las 12 y media se ha celebrado una misa y después se ha incinerado el cuerpo de Rodrigo. El compañero de su última misión, Julio, era también un experto brigadista de 27 años. Sus vecinos de la localidad de Tomiño relataban cómo su madre conoció la noticia. Su cuerpo descansa ahora en el tanatorio vigués. Esta tarde recibirá sepultura en la parroquia de Sárdoma, de donde es natural su padre.