Vídeo: El frío congela la Península

27 de Diciembre de 2010

El frío que hiela la montaña y que tamiza las ramas de los almendros no es tan bello cuando cala en los huesos del pueblo. La Iglesia también está helada, pero parece se soporta mejor al calor de la fe. O al calor del chocolate. Porque salir a la calle en el centro y norte de la península está siendo tarea de héroes. Las murallas ahora no tienen nieve y protegen a la ciudad la contra casi todo pero no contra el frío. Lo seis grados bajo cero hasta le dan forma al agua y dejan huellas peligrosas que sólo pueden combatirse con sal porque el sol no calienta suficiente. Y hoy las fuentes se quedarán otra vez congeladas, el agua con forma, las Iglesias sin cigüenas y todo el país cubierto de frío.