Vídeo: Familia sin recursos pega carteles para pedir ayuda

21 de Diciembre de 2011

Lidia Toba y José Luis Díez vivían una vida normal. Él trabajaba en la construcción y ganaba cerca de 2.000 euros al mes, ella contribuía con sus ingresos como ayudante de peluquería primero y como limpiadora después. Pagaban 700 euros de alquiler en Pamplona y 400 más de guardería. Llegaban a fin de mes sin holgura, pero sin problemas. Tienen tres hijos y uno más de él, al que tenía pasar una pensión pero la crisis pasó el rodillo y después de cotizar 25 años se quedaron sin sus empleos. Cuando también el paro se acabó el drama fue a peor ya que sus únicos ingresos ahora son los 420 euros que reciben como prestación del Estado.Abandonaron Pamplona, donde era imposible vivir con eso, y regresaron a la tierra natal de ella -es de Muxía- donde el alquiler les cuesta 300 pero la educación de los niños es gratis y el alquiler más barato. Entre Cáritas y, sobre todo, las sobras de la comida del colegio de los niños, consiguen no pasar hambre, aunque los pequeños, muchas veces, comen y cenan lo mismo.Ahora que el colegio cierra por vacaciones se les vino el mundo encima. Lidia, desesperada, escribió carteles que dejó en distintos sitios pidiendo ayuda. No pedían dinero sólo ropa para los niños, comida y algún juguete para que Andrea, Julen y José también tuvieran Navidad.El cartel de ella acabó en las redes sociales y ya están recibiendo llamadas desde Galicia, pero también desde Canarias, Andalucía, Cataluña y hasta de Italia y Suiza ofreciendo ayuda. Están infinitamente agradecidos porque eso les permitirá respirar estas fiestas aunque tantas muestras de solidaridad y la repercusión social que ha tenido su caso les abruman. Ahora, dicen, serán ellos los que repartirán muchos de los regalos que estos días envíen a sus hijos entre los pacientes de hospitales gallegos.