Vídeo: España ha sido siempre un país muy atractivo para las multinacionales

21 de Abril de 2010

España siempre ha sido un país muy atractivo para las multinacionales. Actualmente hay más de mil, de las que el 80 por ciento extranjeras y el resto, españolas. Todas ellas destacan por tener unos niveles de retribución por encima de la media del mercado para directivos, aunque la inversión media en formación está muy por debajo de la de la Unión Europea. Son algunas de las conclusiones expuestas en el seminario “políticas de recursos humanos en la empresa multinacional”, organizado por la Fundación BBVA, y en el que se ha presentado un minucioso informe para conocer el impacto y el éxito de las multinacionales tanto en España como en el extranjero.  El estudio, con una muestra de 300 empresas, ha sido elaborado por Javier Quintanilla, profesor del IESE Business School de la Universidad de Navarra, por Rocío Sánchez Mangas, profesora de Análisis Económico en la autónoma de Madrid y por Lourdes Susaeta, Investigadora del IESE y profesora de economía en la Complutense de Madrid. Las multinacionales son una fuente de innovación tecnológica, económica y de desarrollo para el país. Su gestión es todo un reto y sus políticas de recursos humanos vienen determinadas por el país de origen. Así encontramos, según el informe, diferencias relevantes entre las americanas y británica, con esquemas anglosajones, y las europeas. El caso de España es especialmente destacado. Si bien las multinacionales extranjeras llegaron hace 50 años, atraídas por el potencial económico y personal, nuestro proceso de internalización empezó en la década de los 80 y los 90. Pero lo hizo con gran fuerza.Ahora la crisis ha supuesto un nuevo reto para estas empresas. España tiene que luchar por seguir siendo competitiva. Según los expertos, las empresas que sobreviven son las que generan un valor añadido.Los expertos destacan la importancia de la inversión en capital humano, a través de la inversión en procesos de  formación. También destacan la necesidad de apostar por la convergencia de las  filiales con la matriz, asumiendo las peculiaridades de cada mercado.