Vídeo: "Edificios enfermos" que causan hendiduras en la carne a sus habitantes

18 de Abril de 2013

Los edificios nuevos y arquitectónicamente más modernos tienen más posibilidades de causar lipoatrofia ya que, por su diseño, son más herméticos, usan materiales metálicos y menos ventanas. Se les llama "edificios enfermos". Esta sobrecarga eléctrica consume la grasa bajo la piel, sobre todo en las zonas del cuerpo que tocan los muebles de la oficina como los brazos y las piernas, provocando hendiduras en la carne. La lesión más común es en los muslos, debido a la marca que dejan las mesas de las oficinas cuya altura suele ser de 75 centímetros. Se dan más casos en las mujeres porque tienen más grasa corporal. La dolencia es reversible y desaparece en cuanto salimos de ese entorno porque el tejido, y sobre todo la grasa, se regeneran con facilidad.  La suma de la falta de ventilación, el exceso de cableado y aparatos tecnológicos genera un ambiente muy cargado de electricidad. Para evitar la lipoatrofia, los expertos recomiendan instalaciones bien ventiladas, revisar las tomas de tierra y reordenar nuestro espacio de trabajo para no estar completamente rodeados de aparatos electrónicos.