Vídeo: Los dulces de las monjas de clausura se convierten en un reclamo de estas fiestas navideñas

15 de Diciembre de 2012

La paz y la tranquilidad de los conventos permite a las hermanas amasar con mimo los mejores dulces de la gastronomía navideña.Su buena mano en la repostería, como la que tienen estas monjas de clausura de Mallorca, es conocida desde hace siglos y en estas fiestas trabajan casi sin descanso porque, además de la venta habitual en el convento, tienen que abastecer a un mercadillo donde consiguen llegar a más gente. Siempre hemos asociado las yemas y el tocinillo de cielo con las monjas pero también elaboran las magdalenas, los turrones o las pastas de San Agustín. Y típico de las monjas mallorquinas es el turrón de almendra amasada. Los dulces y las pastas se pueden acompañarlos de licores y mermeladas que también salen de los conventos.En este mercadillo encontramos hasta 20 tipos más de mermelada artesana. Y todo a un precio más que asequible.