Vídeo: Desahuciados

17 de Noviembre de 2012

La llamaremos María, un nombre ficticio. No quiere dar la cara. Una hipoteca de 60 mil euros y la mala suerte torcieron su vida.  Su marido, albañil, enfermó y comenzaron los problemas.  10 años pagando hasta que se quedaron sin casa. El banco aceptó la dación en pago, pero ahora les reclama 20 mil euros en concepto de gastos.  Viven de casa en casa de familiares y amigos.  Como María, el 70 por ciento de los desahuciados son españoles, pero son más reacios a dar la cara que el 30 por ciento restante, que los inmigrantes también afectados.  Juan Carlos Castaño, colombiano de origen, forma parte de ese 30% de desahuciados. TOTAL En 2007 compró piso de 60 metros en el centro de Madrid. Su letra se llegó a disparar. Hasta que se quedó en el paro. TOTAL Lamenta no haber sido más cauto, pero también acusa al banco.Hoy vive y come gracias a amigos. Está afectado por una enfermedad degenerativa. Llegó a pensar en el suicidio. La reforma de la ley hipotecaria le parece un mal parche. Lamin Nunke, aunque casado y con dos niños, opina lo mismo de la reforma. Este maliense perdió la casa en enero tras irse al paro. Su letra se duplicó en tres años.  Se siente engañado por el banco.  Compró porque se lo pusieron más fácil que alquilar. Ahora vive bajo alquiler del propio banco y le sale algún trabajo que otro.  Optimista, pese a saber que sus niños de 1 y 3 años heredarán su deuda.