Vídeo: Se declara inocente de intentar volar el edificio en el que vivía

1 de Abril de 2013

Miraba a las cámaras con el mismo desparpajo con el que le ha dicho al juez que no es culpable. Aunque Rafael, el acusado, sí ha reconocido que compró las bombonas y el disolvente con el que hace tres años supuestamente voló la sala de contadores del edificio en el que vivía. Aduce que el administrador le hacía pagar más de la cuenta y que sus vecinos le tenían mucha envidia. La fiscalía pide para él 9 años de cárcel, nada que ver con los 296 que reclaman los abogados de los vecinos. Ellos temen que, lo que vivieron, se vuelva a repetir. El edificio quedó gravemente dañado, pero más dolor ha causado el daño hecho sobre los vecinos. Los hay que sufren depresión desde entonces. Ahora esperan que la Justicia ayude a cerrar las heridas.