Vídeo: La ciencia es también cosa de niños

30 de Marzo de 2012

Hace doce años el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Fundación BBVA se unieron en un proyecto común para llevar la ciencia a las aulas de educación Infantil y Primaria de una forma práctica, involucrando a los alumnos más jóvenes en el método científico y la experimentación. Esta semana el Palacio del Marqués de Salamanca, sede madrileña de la Fundación BBVA, ha acogido a escolares de cinco autonomías en el III Encuentro Científico CSIC y Fundación BBVA en la Escuela.En total, 56 niños de entre 4 y 12 años  han compartido los resultados de su experiencia científica y lo han hecho empleando la imaginación y la creatividad en su exposición: una canción para recordar en qué consiste  la descomposición de la luz; togas, una botella vacía y una cubeta de agua  para explicar en inglés el principio de Arquímedes;  los clásicos camiones y grúas de juguete que sirven para comprobar cómo funciona el magnetismo o una dramatización en la que un jovencísimo "matrimonio" de 5 años descubre con un vaso de agua azucarada los estados de la materia y el modelo molecular.En la inauguración del acto, tanto el presidente del CSIC, Emilio Lora-Tamayo, como el director de la Fundación BBVA, Rafael Pardo, coincidieron en elogiar la implicación de los maestros y los investigadores que colaboran en la iniciativa, así como el entusiasmo de los estudiantes que participan. "Todos ellos tienen en común el conocimiento que los investigadores generan, los maestros transmiten y los alumnos adquieren", ha señalado Lora-Tamayo. Esta iniciativa entronca directamente con uno de los objetivos de la Fundación BBVA como es la difusión del conocimiento. Su director ha explicado que la decisión de elegir los ciclos de  educación infantil y primaria tiene una importante razón de ser: "Es en esas primeras etapas educativas en las que se logra realmente transmitir la actitud científica: los valores, la forma de mirar el mundo, la apuesta definitiva por la innovación, por el conocimiento y por  la exploración de la realidad". Y en la base de esta actitud, la curiosidad, que es  innata en los niños y que, como recordaba el presidente del CSIC, mueve a los investigadores.Este año El CSIC y la Fundación BBVA en la Escuela ha llegado a quince colegios de cinco autonomías: Navarra, Asturias, Castilla y León, Andalucía y Murcia. Expertos del CSIC y de las consejerías de Educación de las comunidades autónomas han asesorado y formado a los maestros para que éstos, a su vez, organizaran actividades con sus alumnos de modo que adquieran conocimientos y se aproximen al método científico a través de la experimentación.La implicación de los padres también ha sido total. No solo han acompañado a los niños a Madrid para asistir a la exposición de sus trabajos, sino que han participado activamente en la caracterización de personajes históricos como Aristóteles y Einstein o en el estilismo del grupo de siete niñas sevillanas que bajo el nombre 'Más que colores' representaban al arco iris y explicaban que los fotones son "tan chiquitos que no los vemos, pero ahí están". Al margen de los resultados que se han presentado en esta sesión ante maestros y familiares desplazados a Madrid, existe otra consecuencia  intangible y que mueve a  los promotores de El CSIC y la Fundación BBVA en la Escuela: despertar vocaciones. Y una vez escuchados los protagonistas, hay motivos para el optimismo. Con solo cinco años una de las participantes lo expresaba así: "Me gusta la ciencia porque con ella aprendo cosas que antes no sabía". Otros van más allá y tras contar su experimento anuncian novedades: "¿Y sabes en qué estoy trabajando ahora? Pues estudio la fuerza con poleas de hierro, y se me da muy bien", cuenta un científico asturiano de seis años.