Vídeo: Un centenar de detenidos por contrabando de gas

15 de Diciembre de 2012

El gas R-22 es uno de esos que, como los antiguos desodorantes, se come la capa de ozono."Este gas es utilizado principalmente por las empresas navieras para surtir a sus barcos, porque es un medio de refrigerar el pescado en alta mar", explica Óscar Fernández Camacho, teniente del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil. Pero no por barcos europeos, obligados a usar su versión regenerada, limpia y no lesiva para el medio ambiente.  Sin embargo, el R-22 todavía es legal en países del tercer mundo. Por eso, la Unión Europea permite a empresas de nuestro continente su compra y distribución, pero bajo licencia controlada. Y a eso se dedicaban un grupo de compañías ubicadas principalmente en Canarias. Un negocio que pronto tornaron en más jugoso."Un gas de venta libre, como el R-22, puede estar su precio entre 4 y 8 euros y el gas regenerado puede rondar los 40 euros por kilo", especifica el teniente Fernández.Es decir, cinco veces más. Y un pesquero puede necesitar entre 1000 y 15000 kilos de gas para su faena. El balance, 4 millones de euros de beneficios al año. Compraban el gas en Asia y lo distribuían a buques que podían usarlo y a los que no. Una investigación compleja y minuciosa junto a la fiscalía de medio ambiente y la Unión Europea: 15 mil horas de pesquisas a 16 empresas y decenas de buques que ha terminado con la puesta a disposición judicial de 97 personas. "Las empresas investigadas tenían el 88% de las autorizaciones en la Unión Europea para el comercio de este tipo de gas en el continente", nos indica el portavoz del SEPRONA.De hecho, por primera vez se ha logrado clausurar directamente una empresa por este tipo de delito medioambental.