Vídeo: El calvario de los 365 escalones

30 de Marzo de 2013

Cae la tarde cuando Jesucristo deja de respirar en la cruz. Ha muerto en un montículo y para llegar hasta arriba hay que subir todos estos escalones: 365, tantos como los días del año. Escalones que los fieles suben del tirón hasta llegar al monte del Calvario, en Pollença. "Yo soy de Madrid y he venido a propósito para verlo". "José de Arimatea fue a pedir permiso a Pilato para poderlo bajar de la cruz. Lo bajaron, lo llevaron al sepulcro, lo limpiaron y le pusieron ungüento, mirra", explica Arturo Baroman, el párroco de Pollença. El silencio sólo se rompe por el sonido de los clavos. O el murmullo del fuego de las antorchas. Otros pueblos mallorquines, como Son Servera que aprovecha su iglesia sin techo, también recrean la descrucifixión de Cristo. "El sitio es muy especial", reconocen los visitantes. Flanqueado por los centuriones, el cuerpo de Jesús emprende su camino hasta el sepulcro. Desciendo el monte del Calvario en procesión, escalón a escalón. Sin pasos, sólo con cofrades. "Entonces tenemos que ir cogida la una a la otra para no caernos", cuenta una de ellas. "Me gusta el silencio, el respeto que hay". "La escalinata, los cipreses y el ambiente". "Very very nice". Sobrecogidos los turistas y también los lugareños. Es otra mirada, única y singular, de la muerte y pasión de Cristo.