Vídeo: Aznar: Yo no he venido aquí a criticar a nadie

18 de Agosto de 2010

El ex presidente del Gobierno y máximo responsable de la Fundación  FAES, José María Aznar, ha mostrado su apoyo a los españoles de Melilla, a su Gobierno y en especial a  las Fuerzas Armadas y a las Fuerzas de Seguridad del Estado que desempeñan su labor en la frontera. "Yo no he venido aquí a criticar a nadie, he venido a afirmar positivamente lo que merece la pena ser hecho por Melilla", ha sentenciado.En una visita sorpresa a la ciudad autónoma, Aznar ha expresado su "respaldo a todos aquellos que pasan malos momentos y son duramente criticados", en referencia a policías y guardias civiles que son acusados desde Marruecos de "racistas". Aznar ha ofrecido una rueda de prensa acompañado por el presidente de Melilla, Juan José Imbroda (PP, tras recorrer los puestos fronterizos y ver cómo desarrollan su labor la Policía Nacional y la Guardia Civil ante el acoso de activistas marroquíes en "tierra de nadie" de la aduana de Beni-Enzar.El ex presidente del Gobierno ha criticado "el acoso y la dejadez" que vive la ciudad autónoma, debido a los bloqueos que está viviendo en los últimos días y a la falta de respaldo por parte del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero a los ciudadanos melillenses.El Gobierno no ha tardado en contestar estas afirmaciones.El ministro de Fomento, José Blanco, ha acusado Jose María Aznar de cometer un acto de "deslealtad con el gobierno de España y con España" tras visitar Melilla en estos momentos de tensión en la frontera. De hecho, las últimas negociaciones parece que comienzan a dar sus frutos. Los activistas marroquíes, que primero anunciaron un bloqueo de tres días, al final sólo impedirán el paso de mercancías durante el día de hoy. Los activistas marroquíes que anoche se concentraban en la frontera de Melilla dejarán pasar a partir de mañana a los transportistas que hoy han secundado la huelga dejando sus camiones vacíos de mercancía. Ayer, sobre las doce de la noche se permitía el paso de los últimos camiones con material de construcción procedente de Marruecos. Una última concesión que estuvo precedida de esta protesta de al menos 20 activistas que volvieron a clamar contra la supuesta actitud racista de la policía española.