Vídeo: Amor en las alturas

14 de Febrero de 2012

Quienes lo viven dicen del amor que te suspende en el aire, como si viajaras en una nube. Y que mejor lugar que ahí, a cientos de kilómetros del suelo, para proponer matrimonio al amor de tu vida. Poco podía imaginar Elisabete que esa sería la idea de su chico, pedirle matrimonio en mitad de un vuelo desde Oporto a Milán. Fueron las azafatas las encargadas de anunciar que se trataba de un vuelo especial. Y cuando Elisabete vio a su novio levantarse, la extrañeza deja paso a la sorpresa y a un cierto nerviosismo.Todos esperaban impacientes el sí de la novia  y el beso fue la prueba de que aceptaba. Con la sortija en el dedo, se descorcharon las primeras botellas y comienzaron los brindis y las felicitaciones. Un amor en las alturas que tendrá su puesta de largo en suelo firme.