Vídeo: 1.100 Agentes velan por la seguridad de los aficionados a las motos que se han desplazado al Campeonato de Cheste

9 de Noviembre de 2012

Por el rugido de sus motores los reconocerán. Son los miles de aficionados moteros que se han acercado a la localidad valenciana de Cheste para el Mundial de motociclismo. Sonido de motores que los moteros aseguran que el el que más les gusta. También sie pirran por las llamaradas de los tubos de escape y muchos afirman que pueden no tener dinero para comer pero que nunca puede faltar para pagar la gasolina.Las calles de Cheste tienen estos días un olor inconfundible: el de la goma quemada. Y eso es lo que dice uno de los aficionados que ha llegado a Cheste. Estos son días para quemar rueda, gasolina y maquinas.Noche de piruetas y cabriolas por las calles de Cheste. Es la meta del peregrinaje motero y los peregrinos llegados en sus caballos de acero lo tienen claro. Dicen que hay que fundir la moto a tope y gritan el nombre de la ciudad valenciana: Viva Cheste.Afirman que la libertad que les dejan aquí no es comparable a la de cualquier otro sitio. Otros hablan de sus motos como una religión, un sentimiento que se lleva en las venas.130.000 devotos de esa fe de las dos ruedas han llegado ya a Cheste. Ni la crisis puede con ellos. Incluso los hay que a falta de dinero para la moto se conforman con llevar el manillar de una de juguete. Otros se encienden el pitillo con las llamas de los tubos de escape. La fiesta de Cheste ha comenzado.