La muerte de Carme Chacón conmociona a la política española

La muerte de la ex ministra de Defensa, Carme Chacón, ha pillado por sorpresa tanto a sus compañeros socialistas como a sus rivales políticos, quienes no han dudado en trasladar su pésame y ensalzar su labor al frente de los ministerios de Vivienda y Defensa. 

Que.es 10 de abril de 2017

La muerte de Carme Chacón no solo ha conmocionado al PSOE sino a la política española. El inesperado fallecimiento de la ex ministra de Defensa a los 46 años ha sorprendido tanto a compañeros como a rivales políticos, quienes no han dudado en destacar la gran labor de la socialista al frente de los ministerios de Vivienda y Defensa.

Las redes sociales se inundaron este domingo de mensajes de pésame. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha trasladado al presidente de la Comisión Gestora del PSOE, Javier Fernández, su "más sincero pésame" por "esta terrible pérdida". Rajoy ha ensalzado su "importante trayectoria al servicio de la vida pública y de todos los ciudadanos".

Los Reyes también hicieron lo propio y enviaron un telegrama de pésame al presidente de la Gestora, asegurando que nunca olvidarán "su compromiso y servicio a España". 

Carme Chacón fue hallada sin vida en su domicilio. La socialista catalana había quedado con una amiga, pero no acudió la cita. Ante la preocupación porque no conseguían localizarla, sus amigos llamaron al Servicio de Urgencias, pero ya nada pudieron hacer por ella. 

Los problemas de corazón de la ex ministra de Defensa eran públicos. Tenía 35 pulsaciones por minuto y una patología cardíaca conocida como el corazón al revés. De pequeña le dijeron a sus padres que no viviría mucho y que tenía que llevar una vida tranquila y no podía tener descendencia. Tiene un hijo de ocho años llamado Miquel. Su imagen embarazada y jurando cargo como ministra de Defensa durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, convirtiéndose en la primera mujer al mando de este ministerio, pasó a la historia por marcar un precedente en la sociedad española.