Sol Sánchez: "Cuando hablan de terminar las reformas hablan de que sus hijos acaben como esclavos"

Sol Sánchez, la número dos de Alberto Garzón en Izquierda Unida, irá al 26J en el puesto 9 de las listas de Madrid por la confluencia con Podemos. Hablamos con la política a un mes de acudir a las urnas. 

Elsa Jiménez 25 de mayo de 2016

Detrás de una de las columnas del hemiciclo se sentó durante pocos meses Sol Sánchez, la mano derecha de Alberto Garzón desde que más de un millón de votos les dieron dos diputados para intentar formar un gobierno que nunca pudo ser. Unidad Popular-Izquierda Unida vuelve a las nuevas elecciones del 26J con un acuerdo de confluencia junto a Podemos, en el que Garzón ocupa el número 5 en las listas, y que la socióloga y antropóloga lo define una y otra vez durante la entrevista con la misma estela de su compañero y líder de partido, algo que es para "multiplicar".

En principio irá como número 9 en las listas, ¿cómo se sentiría si no entra en el Congreso?

Evidentemente no muy feliz, pero creo que tal y como tenemos planteado este proyecto lo de menos sería como me sintiese yo. No sería nada positivo dadas las expectativas con las que concurrimos al 26J. 

¿Pero está conforme? 

A ver... Creo que esto no era una cuestión de valoraciones personales, sino de construir un proyecto que va mucho más allá. A todo el mundo supongo que le gustaría ir en un mejor puesto, pero si Alberto Garzón va de número 5 a mí me parece bastante asumible ir de número 9. 

¿Cansa mucho eso de que Izquierda Unida va a desaparecer?

A IU la han querido matar tantas veces... En los últimos tiempos ni te cuento... Pero goza de muy buena salud y lo que está es dando una lección de cómo reconvertirse a sí misma en una herramienta útil para la sociedad y para las clases trabajadoras en el momento histórico en el que nos encontramos. Lo estamos haciendo y se está consiguiendo.

¿Siempre ha sido partidaria del acuerdo con Podemos?

Yo me presente por Unidad Popular y creo que lo de ese nombre no es algo que se nos ocurriera en un día, sino una declaración de intenciones y un nombre autoexplicativo de un proyecto político. Entendiendo eso como el punto de partida, que tal y como hemos logrado que se esté haciendo esta vez, desde el respeto a las diferentes identidades y sumando para multiplicar, pues por supuesto que sí. 

¿Qué puesto ocuparía Garzón si se formara Gobierno?

Creo que si conseguimos montar un Gobierno y ganar las elecciones lo que menos nos va a preocupar es el puesto de cada uno, sino como se materializa ese proyecto completo. Ahí lo deseable será potenciar las habilidades de cada uno de los componentes.

¿Los van a llamar para más debates en televisión?

Evidentemente. Creemos que vamos a estar más presentes en los medios porque si ya yendo en confluencia también se nos intentara silenciar, sería denunciable. Lo que pasa es que la presencia la tendremos compartida con el resto de fuerzas que nos acompañan. 

¿Creen que os intentaron silenciar?

No, es que no estuvimos ahí. No es una valoración subjetiva, es un dato y una valoración objetiva. 

¿Pablo Iglesias ha impuesto su poder en algún momento, como por ejemplo, con las listas?

Está siendo una negociación compleja porque somos plurales y diferentes, somos proyectos políticos q que nos hemos juntados para defender un proyecto concreto en un momento dado que creemos que es lo que demanda la sociedad. A partir de ahí hay cosas en las que cede el uno, el otro, y creo que eso va a formar parte de todo el proceso. Pero así por fuerza pues tampoco diría yo. 

¿Han renunciado a mucho?

Ayer mismo lo decía Alberto, que el referente, el candidato de IU, no va el número 1 por la lista. Algo es, ¿no? Claro, se renuncia a cosas, pero lo que no está en juego es quién gana entre las fuerzas políticas porque no estamos compitiendo, estamos confluyendo precisamente para que ganen las clases populares. 

¿Debería haberse hecho antes, en las elecciones del 20D?

Tantas cosas que deberíamos haber hecho en el pasado... Yo creo que no se dieron las condiciones y se ha llegado al final a aceptar la idea de respetar las diferencias, y ahí es donde vamos a multiplicar. Vivamos el momento presente. 

Y, si se llegara a formar un Gobierno, ¿cómo se tratarían las diferencias?

Es muy fácil de explicar. Nosotros hemos elaborado un programa conjunto de 50 medidas, inicialmente, vamos a derogar todas las leyes represivas, que son bastantes, vamos a trabajar en todo eso y te puedo asegurar que tenemos trabajo para cuatro años sin aburrirnos. Eso es lo que vamos a priorizar. Pero yo no voy a dejar de ser republicana ni voy a dejar de defenderlo cuando toque, pero entiendo que se deben priorizar otras cosas porque hay una emergencia social en este país. Más allá de eso, no voy a esperar que a mí Podemos me apoye en una iniciativa sobre la República, pero ellos tampoco pueden esperar que yo deje de plantearla si fuera necesario. No es incompatible. No hay contradicción. 

Gaspar Llamazares y el alcalde de Zamora, Francisco Guarido, criticaron la confluencia con Podemos, pero Alberto Garzón ha dicho que son voces minoritarias. Uno es un dirigente histórico y otro el único alcalde de IU en España... 

Son bastante minoritarias. Es mi punto de vista, con datos más o menos evidentes en la mano. Son muy respetables las críticas, pero lo que creo es que al final vamos a estar todos defendiendo este programa, más allá de las crisis identitarias y de las confluencias, porque creo que el enemigo está en frente y en este caso es más una cuestión de responsabilidad política. Y a los dos lo que les presupongo por encima de muchas cosas es también su capacidad y su responsabilidad política. Llamazares ya ha dicho que sí. Creo que devolver los derechos y libertades está por encima de bastantes otras cosas. 

¿Le tienden la mano al PSOE como hace Podemos?

Llevo bastante tiempo explicando que una de las razones para hacer un frente común es precisamente que entendemos que definirá en buena medida, o influirá, un punto para hacer posible que el PSOE muestre su cara más socialdemócrata con nosotros, frente a su cara más socioliberal, que es la que se decanta por las políticas de Ciudadanos. 

Si después de las elecciones del 26J sigue habiendo el mismo bloqueo político, ¿cree que finalmente se dará la gran coalición?

Nosotros vamos a trabajar con ahínco para que no sea así. Sería un desastre absoluto para la gente trabajadora de este país, que no es eso que se ha inventado Ciudadanos de la 'clase media trabajadora', lo cual es una broma de mal gusto para la gente joven que trabaja por 600 euros al mes. Creemos que tenemos posibilidad de conseguir que eso no se dé y de que los que de verdad son progresistas se apunten a sacar todo del hoyo. 

¿Y si el escenario siguiera igual?

Yo espero que se desbloquee. Todo es posible en función de lo que decidan los votantes pero, visto lo visto, hay que trabajar porque suceda todo lo contrario y que tengamos la fuerza suficiente para que la pelota caiga al otro lado de la red. 

¿Hizo el PSOE una estrategia con Ciudadanos para dejar mal, por un lado, a Podemos y, por otro, al PP?

Si la hizo, deberíamos preguntárselo a ellos, no les salió nada bien. 

¿Cree que tienen tanto en común con Ciudadanos?

Me gusta pensar que no. Espero que la correlación de fuerzas nos ayude a trabajar del otro lado. Creo que ahí han tenido más que ver las presiones internas del propio partido que la coherencia programática. 

De hecho, Ciudadanos ha cambiado muchos puntos polémicos de su programa de cara al 26J...

Entiendo que la línea argumental de Ciudadanos ha ido adhiriéndose a mostrar un capitalismo con cara humana y a dejar los puntos más beligerantes en cuestiones de derechos y libertades. Para mí, Ciudadanos no es de fiar y es fácil de ver porque ha cambiado de postura de presuntos pactos y no pactos, y de a quién le tiende la mano, según ha soplado el viento. Probablemente eso sea lo que sigue haciendo. 

¿Entrarían en un Gobierno con ellos?

No podríamos. No es cuestión de vetar un partido o no, sino un programa. Antes, después y durante hemos sido coherentes y hemos intentado que todo el mundo que intentaba defender un programa coherente en torno a las ideas progresistas trabajara. No es que estuviéramos enamorados de sentarnos con el PSOE, pero había que sentarse para ver si se podían articular unas políticas coherentes con nuestro programa. Pero es que con Ciudadanos son absolutamente contradictorios. Decir mayor flexibilización laboral es lo mismo que decir mayor precarización laboral, por mucho que quieras utilizar un eufemismo, por ejemplo. 

Le ha dicho Rajoy a Juncker que promete más recortes después de las elecciones, ¿ustedes obedecerán también a la troika?

A veces uno piensa que para qué hacemos elecciones si todo se decide a través de organizaciones supranacionales que nadie ha elegido, cuyas decisiones económicas son más que discutibles, incluso con sus propios datos. Pues nos las ahorramos, ponemos a unos funcionarios a gestionar esas organizaciones y ya está, eso que nos hemos ahorrado. No es serio, no es serio que te amenacen con recortes, es injerencia en los procesos democráticos de los países. Creo que al menos hay que plantar cara y empezar a discutir la lógica de todos estos recortes, de sentarse a negociar, por lo menos. El PP no ha hecho ni amargo, simplemente ejecuta. 

¿Un millón de empleos a 600 euros al mes o la mitad a 1.200?

El otro día le dije a uno del PP que en el Egipto de las pirámides seguro que tampoco había paro. Empobreces al Estado, rompes la posibilidad de sostenimiento de las pensiones y, además, haces que tengamos trabajadores pobres que no pueden cubrir sus necesidades básicas. Es injusto socialmente y éticamente, lo que consigues es que los beneficios de las empresas al final tampoco beneficien a los españoles porque los de 34 de las 35 del Ibex descansan en paraísos fiscales. Cuando la gente del PP dice que mejor eso que nada, yo les digo que lo cojan ellos o que pongan a sus hijos a trabajar así. Es una falta de respeto, de vivir en un mundo paralelo. 

¿Por qué deberían dejar votar a los jóvenes a partir de los 16 años?

Es vergonzante que en este país a los 16 años puedas haber tomado una decisión que tenga que pesar en todo tu futuro, puedas trabajar y ser precarizado, pero no puedas decidir quién te impone las leyes de educación y quién gobierna en el país que te está castigando con todo eso.

Siempre ha hablado de la nacionalización de ciertas empresas ¿Cuáles serían los beneficios reales para el ciudadano de hacerlo con las eléctricas? 

Esto me persigue hasta el fin del mundo... (Se ríe) Yo hablo de revertir privatizaciones que han sido ineficientes en términos económicos y, además, injustas socialmente y que lo único que han conseguido es propiciar oligopolios y uno de los peores servicios y más caros de todo Europa. Pasa con esto y con muchos otros sectores estratégicos. Revertir eso que se hizo mal tampoco me parece ninguna barbaridad. En UP-IU nos declaramos ecologistas y feministas porque entendemos que no hay que replicar estas formas empresariales, que son costosas e ineficientes. En el sector eléctrico la producción y la comercialización, por cuestiones ecológicas y de sostenibilidad, se deberían acercar a la ciudadanía, a los entornos, y la distribución podría ser gestionada de una manera más estatal. 

El tema de Cataluña truncó bastante las negociaciones de pactos entre PSOE y Podemos, ¿cómo intentarán afrontarlo? 

Seguimos pensando lo mismo. Nuestro proyecto es federalista y creemos que hay que hacer un proceso constituyente. No es que sea un tema prioritario, pero sí que hay que darlo una solución y no es en los juzgados, demandando, como esta haciendo el PP. Si hemos llegado a este conflicto es precisamente por la inacción y eso se usa para mandar después mensajes beligerantes. La democracia y que la gente vote nunca puede ser algo que nos de miedo. 

PSOE, Ciudadanos y Podemos quieren eliminar las Diputaciones, si finalmente sale adelante, ¿qué va a pasar con esos trabajadores?

Me preocupan los funcionarios y también las funciones. No creo que sobren, porque en algunos sitios son muy importantes, así que desde la prudencia hay que ver si en algunos sitios, que realizan una labor importante, podría quedar en vacío. Nosotros no llevamos eso en nuestro programa. 

¿Es Alberto Garzón el Julio Anguita del siglo XXI?

No creo que a Alberto le importe que le digan eso porque es muy positivo, pero Alberto Garzón es Alberto Garzón y será lo que la trayectoria de Alberto Garzón sea. 

¿Intentarán sacar de la cárcel a Andrés Bódalo después de las elecciones?

Estamos apoyando su excarcelación inmediata. No se está informando de esto y ha habido unas irregularidades tremendas. El vídeo en el que se ve que Andrés no agrede a esta persona no se admitió en el juicio y, además, se le está linchando como una persona violenta y no se corresponde con la realidad. El SAT tiene 653 causas abiertas y lo único que está defendiendo es a los trabajadores mas precarios en Andalucía, pero al final te sale caro. Con la cantidad de sinvergüenzas en este país que están indultados, no está de más que un defensor y un sindicalista pudiera ser indultado, que además tiene el recurso de amparo abierto. incluso lo ha pedido el propio concejal presuntamente agredido. No debería estar en la cárcel. Hay personas que han robado y destruido vidas y no han pisado la cárcel. Una vergüenza. 

Ese linchamiento, ¿cree que lo está sufriendo también Diego Cañamero?

Diego lleva no se cuantos días en huelga de hambre, que ya está mayor y no está para estos trotes. Es un luchador y si ser un luchador te convierte en ser un antisistema deberían preguntarse quién es el antisistema, si el que roba a miles de pensionistas sus ahorros sin despeinarse, y encima de manera presuntamente legal, o alguien que defiende los derechos de las personas que tienen que irse de su casa a recoger espárragos a miles de kilómetros... ¿De qué sistema estamos hablando?

¿Se tiene miedo a que pueda gobernar la izquierda?

La derecha, desde luego, está intentando meter todo el miedo del mundo. Es que cuando hablan de terminar las reformas que han empezado de lo que hablan es de que sus hijos acaben trabajando como esclavos, sin derechos y con sueldos de miseria. Yo no quiero que mis hijas trabajen por 400 euros, que ya lo hacen y no precisamente porque trabajen tres horitas. A lo mejor sus hijos no lo viven, las mías sí, y voy a luchar porque eso se termine cuanto antes.