Pedro Sánchez acusa a Rajoy de "franquista" por el recorte de libertades

En la sesión de control celebrada este miércoles en el Congreso de los Diputados, Mariano Rahoy y Pedro Sánchez han vuelto a dejar patente su distanciamiento. El líder de la oposición a acusado a Rajoy de gobernar "para la extrema derecha", mientras que el presidente ha acusado al socialista de no tener tanto "tino" como su antecesor.

EP/Que.es 17 de diciembre de 2014

A tan solo cinco meses de los comicios autonómicos y municipales, el presidente del Gobierno Mariano Rajoy y el líder de la oposición Pedro Sánchez han puesto de manifiesto su distanciamiento en la sesión de control en el Congreso de los Diputados de este miércoles. 

El presidente del Gobierno ha vuelto a ensalzar al exsecretario general del PSOE Alfredo Pérez Rubalcaba frente al actual, Pedro Sánchez, al que ha acusado de no tener tanto "tino" como su antecesor y de no tener "criterio" sobre cualquier cosa lo que, a su juicio, genera "cierta confusión".

De esta forma ha respondido Rajoy ante la recriminación del líder socialista, quien le acusa de que todas y cada una de las leyes que ha puesto en marcha estén "recortando" los derechos y las libertades de los españoles, entre las que ha citado la Ley de Seguridad Ciudadana o "ley mordaza".

"A usted sólo le falta recuperar aquella frase de 'La calle es mía', franquista, para demostrar a los españoles que es el presidente más retrógrado de la democracia", ha manifestado Sánchez, añadiendo que el jefe del Ejecutivo gobierna "para la extrema derecha". Eso sí, ha aconsejado al presidente acostumbrarse a "la calle" pues a su juicio es ahí donde le pondrán los ciudadanos en 2015.

Frente a esto, el presidente ha negado que su política esté menguando los derechos y libertades de los españoles, ha recalcado que fue el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero el que ejerció "el mayor recorte" en ese sentido gracias a su política económica y ha destacado algunas afirmaciones pronunciadas por Rubalcaba sobre política interior para subrayarle que "probablemente" el exlíder socialista tenía "más tino" que él.

"No se puede hacer una cosa en el Gobierno y decir otra radicalmente distinta en la oposición porque todo acaba generando la sensación, si no es la seguridad, de que tiene cierta confusión sobre cualquier cosa", ha dicho.