Aborto: La malformación fetal será causa legal para abortar, finalmente

No estaba previsto, pero la reforma de la la Ley del Aborto será revisada y suavizada por el Gobierno. De este modo, el proyecto legal del ministro Alberto Ruiz Gallardón no incluirá la malformación legal como motivo legal para abortar, tras seis meses de controversia dentro y fuera del Partido Popular y en el seno de la sociedad civil y el cuerpo asociativo

Qué.es 23 de junio de 2014

Ha pasado el tiempo ha habido controversias altisonantes, reproches y discursos encendidos alrededor del proyecto de reforma de la ley del aborto que patrocina el ministro Gallardón y, al final, algunas de las aristas de esa nueva norma serán suavizadas. ¿La principal? Según el diario El País, el Ministerio de Justicia ha decidido modificar el anteproyecto de ley del aborto para suavizarlo en su aspecto más duro: el de la interrupción del embarazo por malformación fetal. Así, en el nuevo texto que en principio se anuncia para presentarse en sede parlamentaria en las últimas sesiones antes de las vacaciones, las anomalías fetales graves, sean o no incompatibles con la vida, volverán a ser un motivo legal para abortar, según fuentes del Ejecutivo consultadas por el diario madrileño.

Eso sí, lo que no se hará será articular un nuevo supuesto específico de malformación fetal, inaceptable conceptualmente para buena parte del Gobierno, pero que tendrá cabida en forma que una mujer que quiera interrumpir su embarazo por ese motivo pueda hacerlo sin tener que probar antes que eso le causa a ella un daño psicológico. de todos modos hay que decir que pese al cambio, la ley seguiría siendo más restrictiva que la de supuestos que rigió entre 1985 y 2010.

Si los plazos se cumplen y la ley se presenta en el Congreso a finales de julio, el proyecto de ley podría aprobarse a mediados del mes de octubre si es que se cumple un calendario lógico y entraría en vigor a finales de año. El ministerio de Justicia habría asumido así algunas de las sugerencias realizadas al proyecto tanto en los informes del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) como del Consejo Fiscal. Fundamentalmente e trata de renunciar a su decisión inicial de eliminar por completo el supuesto de malformación fetal.