En España sale más caro morirse que en la mayoría de los países europeos: Un negocio muy vivo

Desde que el primer hombre cogió pico y pala no hay negocio más seguro, ni demanda más inelástica y constante que la de la muerte. Con una población cada vez más envejecida el negocio de las funerarias y todos los servicios relacionados con la muerte constituyen un sector refugio que, además, cimenta su futuro en la creación de nuevas necesidades e ideas de negocio. Con todo, el sector funerario esquiva la crisis a duras penas.  Uno de los pocos que está esquivando la crisis, aunque no del todo

José J. Alonso/Qué.es 12 de febrero de 2014

Aunque sea paradógico, por la creciente liberalización del sector, en la actualidad morirse en España sale más caro que nunca, una media de 3.500 euros si se opta por el entierro tradicional -gastos de sepelio, féretro, nicho o tumba y su mantenimiento- y unos 1.800 de media, si se opta por la incineración. ¿Hablamos de morirnos?

A nadie le gustaría demandar estos servicios pero todos sabemos que en algún momento de nuestra... muerte, los necesitaremos. Y es que cada año se producen en España una media de 380.000 defunciones, cogiendo los datos del Instituto Nacional de Estadística. Esos clientes hay que multiplicarlos por los 2.700 euros de media que, según la modalidad, posibilidades y caprichos puede costar la defunción. La operación matemática nos lleva a un volumen de facturación de más de 1026 millones de euros.  ¡Para morirse! ¿Será posible? Sí, y eso que de hecho las familias españolas gastan menos de media en el funeral de sus seres queridos que hace unos años, y que el IVA y la competencia también se nota. Pero el mayor número de fallecidos en 2011 y los seguros de decesos han llevado a las empresas funerarias a seguir ganando dinero. Aunque menos.

La subida del IVA aplicada a estos servicios pasó en septiembre en 2012 del 8% al 21%. "Fue un incremento brutal no para las empresas, que como es natural tienen que cuidar sus márgenes, sino para el consumidor que tiene que hacer frente al aumento por voluntad del Gobierno. Y es que lo lógico hubiera sido pasar del IVA reducido -en bienes de primera necesidad- a un 8% del IVA normal, no al 21%", argumenta Rubén Sánchez, portavoz de Facua.

       

Hay fuentes que hablan de una sobreoferta en el sector funerario que se extiende como una amenaza y que podría provocar, según esas voces, la desaparición de entre un 8 y un 10% de pequeñas funerarias. Y es que no en vano la facturación en el sector ha caído un 30% en lo que va de año por el aumento de la competencia y la subida del IVA.

UNA SUBIDA MORTAL

El caso es que ante estos precios, y  la dificultad de muchas familias de hacer frente a los pagos, las grandes empresas del sector ya ofrecen planes de financiación. Pero, ¿cómo estamos si es que comparamos con los países de nuestro entorno? Ese incremento del IVA ha encarecido unos 300 euros de media los funerales y ha convertido a España en el país con el IVA más alto de Europa para estos servicios, según critica Panasef, la Asociación Nacional de Servicios Funerarios. Actualmente el coste mínimo de un funeral básico no baja de los 900 euros.

¿Y cómo es el sector? La oferta estimada de funerarias es de aproximadamente, unas 1.750 empresas. La mayor parte de ellas son pequeñas, familiares y operan en áreas geográficas limitadas, aunque la industria está creciendo cada vez más. Tan sólo ocho empresas -el 0,5% del total- operan a nivel nacional, concentrando alrededor del 21% del volumen de negocio.

         

El Grupo Mémora es el primer grupo de servicios funerarios de España y Portugal, con una cuota de mercado del 12%. En 2010 realizó más de 44.000 servicios funerarios y 13.000 incineraciones. Sus ventas consolidadas superaron con creces los 150 millones de euros en 2012 y dio empleo a más de 1.300 profesionales. Es un sector con mucho futuro y que, previsiblemente, nunca atravesará una situación de crisis. ¿Estamos ante un nicho laboral? 

En el sector, debido a su pujanza, surgen casos de picaresca que siempre causan una gran alarma social, como confirman desde Facua: "Lo más recurrente es que empleados de una funeraria que no tiene nada que ver con nuestro seguro, aparezcan para ofrecernos o darnos directamente el servicio. ¿Cómo? Es muy sencillo: sus empleados preguntan y trafican con la información hospitalaria. Van a la habitación del difunto y se hacen pasar por empleados de la empresa que tiene contratado el seguro para dar un servicio y cobrarlo. ¿Qué hay que hacer? Contactar siempre con la empresa aseguradora, y si no, aunque es un trámite engorroso en esas circunstancias, tomarse un tiempo, aunque sea poco, para comparar y contratar".

UN SECTOR QUE SE TRANSFORMA Y OFRECE NUEVOS SERVICIOS

Como la sociedad cambia, nuestras necesidades también. ¿Qué hacer con las cenizas después de una incineración? Los precios han tirado para arriba de la cremación, más barata que el enterramiento. Pero no solo los precios, también influyen el cambio cultural, la falta de espacio en las grandes ciudades, o simplemente el deseo de rendir un homenaje menos melancólico y más emotivo al ser querido. ¿Qué hacer con las cenizas del difunto? Puedo conservar las cenizas en el propio hogar, elaborar un brillante tras su cristalización, enterrarlas en lugares habilitados para ello o esparcirlas en el mar. Esas suelen ser las prácticas más habituales -esparcirlas indiscriminadamente en arroyos, lugares protegidos, parques públicos, etc. no está permitido, y pueden resultar contaminantes y perjudiciales para la salud-.

¿Y si me tengo que enfrentar a la última voluntad del difunto? Puede que nos enfrentemos a un verdadero reto. En este caso es conveniente ponerse en manos de una empresa especializada, y algunas ofrecen barcos y helicópteros por aquello del arrojar las cenizas al mar.

La empresa española YATRI, pionera en este tipo de homenajes póstumos en todo el mundo, ofrece veleros con capacidad para ocho personas con cuatro horas de navegación, pétalos de rosa, refrescos a bordo y música grabada a un precio que oscila entre 390 y 480 euros. Pero ojo, puedes optar por un catamarán que sale sensiblemente más caro, 2.180 euros e incluye sacerdote a bordo o catering. Y si lo que queremos es un helicóptero, puedes tener un Eurocopter, con capacidad para seis pasajeros, 1 hora de vuelo, con reserva de restaurante para 15 personas, dos coches de Mercedes Clase E con chófer -hasta 100 km-, ceremonia civil con música en directo -2 músicos: violinista y bajo-, proyección y montaje audiovisual de la vida de la persona.

Y es que cada homenaje póstumo es un mundo. "Nuestra misión es aportar la mejor solución a cada caso concreto. Hacerlo más fácil y llevadero para los familiares, evitando complicaciones y trámites incómodos", apunta el director general de Yatri, Juan Antonio González Angulo. En definitiva, una forma diferente de convertir una situación triste, cara y engorrosa en un recuerdo más emotivo y entrañable.

    

Si de lo que se trata es de despedirse de 'los otros' seres queridos, es decir de una mascota, tendremos dónde elegir. Las incineraciones de los animales domésticos se han multiplicado por cinco, lo que dispara el negocio de las funerarias para perros, que se reinventan con servicios de todo tipo. Y es que cerca de 35.000 animales son incinerados y enterrados al año solo en la Comunidad de Madrid

La empresa San Antonio Abad, que comenzó su actividad recientemente, ofrece todo lo necesario para decir adiós a nuestra mascota como ella lo haría con nosotros.