La M-40 a oscuras eleva el riesgo de accidentes un 30%

Regresar por la M-40 cualquier día de noche, por ejemplo, desde Las Rozas, es asumir un enorme riesgo desde hace cuatro años a esta parte. Esta autopista de circunvalación, dependiente del Ministerio de Fomento, sufre el apagón de farolas en numerosos tramos, lo que hace que la posibilidad de sufrir un accidente de tráfico se incremente un 30%, según estiman asociaciones automovilísticas como AEA. Desde Fomento, no dicen hasta cuándo habrá recortes para ahorrar en la factura de la luz.

Arancha Cuéllar 13 de enero de 2014

Conducir de noche por la M-40 se ha convertido en un verdadero deporte de riesgo de unos años a esta parte. A las curvas y las continuas entradas y salidas de esta autopista de circunvalación se añade otro factor de peligrosidad, el del apagón de farolas en tramos donde la afluencia de tráfico es elevado. El objetivo, ahorrar en la factura de la luz. Y es que, cada vez son más los ciudadanos que protestan por lo peligroso que les resulta conducir completamente a oscuras en algunos puntos. "Se estima que la falta de iluminación en las autovías, especialmente en los puntos de enlace (entradas y salidas) aumenta el riesgo de sufrir un accidente de tráfico un 30%", afirma Mario Arnaldo, presidente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA). La Asociación Española de Fabricantes de Iluminación (Anfalum) y la Asociación Española de la Carretera (AEC) van más allá y ponen un escalofriante dato sobre la mesa. Denuncian que el 17% de las víctimas mortales en accidentes de tráfico se produce por la noche en vías sin iluminar.

Aunque los recortes se producen en toda España, son significativos en el caso de la Comunidad de Madrid, donde hay autopistas de elevado tránsito con tramos en los que se alternan farolas encendidas con zonas apagadas. Se calcula que unos 15.000 kilómetros no tienen luz. Aparte de los apagones de la M-40 a la altura, por ejemplo, de Cuatro Vientos, la Ciudad de la Imagen o el PAU de Carabanchel, hay tramos completamente a oscuras, como es el sector sur de la A5 a la A2 o el nudo Supersur, a la altura del acceso a la M-21, o desde la carretera de Colmenar hasta la M-501.

Y no solo la M-40 sufre el apagón. Sucede en otras carreteras de circunvalación como la M-50, a la altura de localidades como Boadilla del Monte, o la M-45, cerca de Mercamadrid, donde la entrada y salida de camiones y furgonetas durante la madrugada se sucede sin parar.

También ocurre en autovías de elevado tráfico. La N-IV, desde Seseña a Aranjuez, donde los conductores por la noche van guiados únicamente por la luz de sus faros. O la A-3, a la altura del Ensanche de Vallecas, coincidiendo con la salida del centro comercial de La Gavia o IKEA, muy concurrida a última hora de la tarde. También la A-6, que siempre estuvo iluminada desde la altura de Villalba, y que ahora, hay que rezar porque haya luna llena o, por lo menos, no haya una densa niebla como suele ser habitual por esta zona.

CONDUCIR DE NOCHE, MÁS PELIGROSO QUE DE DÍA

Es un hecho comprobado. La conducción nocturna implica un doble esfuerzo por parte del conductor, especialmente si es miope. Se calcula que el campo de visión y la agudeza visual se reducen hasta un 70%.

Si a ello se suma que la carretera está a oscuras, la fatiga visual aumenta hasta el punto de que se vuelve peligrosa. "En casos donde vas solo y puedes dar las largas para aumentar el campo de visión, bien, pero cuando tienes coches de frente es imposible...", apunta el presidente de AEA.

A la falta de iluminación, hay que añadir "el mal estado de conservación de dispositivos como los ojos de gato o algunas marcas viales, muy deterioradas. Hay tramos de carretera donde no se ve absolutamente nada", matiza.

GALLARDÓN DEJÓ DE PAGAR LA FACTURA DE LA LUZ EN 2010

La iluminación de autopistas de circunvalación pasó a ser competencia de Fomento desde que el Ayuntamiento de Madrid, con Alberto Ruiz Gallardón a la cabeza, decidiera dejar de pagar la factura por el alumbrado en septiembre de 2010. El gasto por el encendido durante 11 horas diarias de las 5.737 farolas en el la M-40 ascendía a 880.000 euros anuales, más los 458.960 de gastos de conservación. En una carta remitida a Fomento, el Ayuntamiento de Madrid justificó su decisión en que los recursos municipales estaban "extraordinariamente comprometidos" con sus propias competencias y que les era imposible asumir más costes.

Dos meses después, Fomento respondió en otra misiva que la falta de iluminación en la M-40 suponía un riesgo. El ministro de entonces (José Blanco) lo reconocía. "Con intensidades de tráfico en algunos puntos superiores a los 100.000 vehículos al día, produciría un importante menoscabo en las condiciones de seguridad vial". Las circunstancias obligaron a ambas administraciones a alcanzar un acuerdo para solventar esta situación que ponía en serio riesgo a los conductores.

Así, la Dirección General de Carreteras, dependiente del Ministerio de Fomento, actualmente viene actuando conforme a lo establecido por el Acuerdo de Consejo de Ministros el 11 de marzo de 2011 sobre eficiencia energética, así como por las directrices dadas en materia de alumbrado en la Red de Carreteras del Estado, que en los últimos años buscan reducir el consumo:

¿QUÉ ES LO QUE SE ILUMINA A DÍA DE HOY?

Según recuerdan a Qué.es fuentes del Ministerio de Fomento, además de los túneles, en autovías se mantienen iluminados los tramos y los enlaces en los que la Intensidad Media Diaria (IMD) es superior a 80.000 vehículos/día, o bien aquellos cuya IMD sea superior a 60.000 vehículos/día en zonas en que el promedio de días con lluvia sea superior a 120 días al año.

También los tramos y los enlaces catalogados como Tramos de Concentración de Accidentes (TCA). Además, se mantienen iluminados otros enlaces debido al alto tráfico de entradas y salidas que soportan, o por motivos de homogeneidad debido a que enlaces contiguos se mantengan iluminados.

En el resto de enlaces se mantienen iluminadas únicamente las zonas de puntos singulares, fundamentalmente glorietas o intersecciones en las que se puedan producir una falta de percepción u orientación del conductor por falta de iluminación.

En carreteras convencionales se mantiene la iluminación en los puntos singulares como glorietas e intersecciones con un índice de siniestralidad superior a la media. En travesías se mantienen iluminadas las zonas que se corresponden con áreas pobladas, con aceras y edificaciones consolidadas.

¿HASTA CUÁNDO ESTA MEDIDA DE AHORRO?

Las fuentes de Fomento consultadas por este periódico no precisan hasta cuándo se producirán estos apagones, que tanta alarma están causando entre los conductores.

Mientras tanto, las asociaciones plantean soluciones alternativas, ya que lo que se ilumina a día de hoy les parece insuficiente. Desde AEA, por ejemplo, Arnaldo afirma que el problema podría resolverse con la instalación de luces de bajo consumo y más duración o el uso de detectores de alumbrado, especialmente en los puntos de enlace, donde el riesgo de accidente se dispara.

Otras asociaciones plantean que la solución pasa por que se encendiera una farola sí y otra no, para que en determinados tramos el apagón no fuera total.