María San Gil: "Ahora parece que como ETA ya no mata, todo lo demás lo tiene permitido"

María San Gil (San Sebastián, 1965) fue presidenta del PP Vasco entre 2004 y 2008, año en que dejó la política para dedicarse de lleno a la empresa privada... y a su familia.

Arancha Cuéllar - Qué.es 22 de octubre de 2013

María San Gil: "Ahora parece que como ETA ya no mata, todo lo demás lo tiene permitido"
María San Gil, expresidenta del PP Vasco. Foto: Archivo

María San Gil visita la redacción de Qué.es en la misma semana en que se cumplen dos años de la declaración de cese de la violencia de ETA y apenas tres días antes de que Estrasburgo 'tumbe' la doctrina Parot. La coincidencia impide que pueda preguntarle su opinión acerca de la sentencia, pero no es difícil imaginar cómo digiere que puedan excarcelar de forma inmediata a 61 etarras. Como cada vez que viene a Madrid por trabajo, María va de aquí para allá y no para. En San Sebastián es distinto. Desde que dejó la política en 2008 y dio el salto a la empresa privada -es presidenta del Grupo Southway - vive mucho más tranquila, rodeada de su familia y amigos, y practicando dos de sus aficiones, el golf -deporte en el que se inició tarde animada por su amiga Esperanza Aguirre- y la cocina. Su sonrisa constante le delata. Se puede decir que María San Gil vive un momento pletórico.

Esta donostiarra de nacimiento y corazón, sabe de la importancia de aprovechar cada minuto que le brinda la vida junto a su marido Iñigo y sus hijos, Iñigo y Luisa, sobre todo desde que volviera a nacer tras recuperarse de un cáncer de mama, que le diagnosticaron justo antes de la celebración de las elecciones municipales de 2007. María San Gil reconoce que algo ha cambiado en el País Vasco, que es verdad que ya no hay una 'kale borroka' activa que pinte dianas con su nombre en el casco viejo de Donosti, "ya no lo necesitan, porque hacen lo que les da la gana", dice. Años después de abandonar la vida pública, nos ofrece su visión de cómo están las cosas en su ciudad desde la llegada de un alcalde de Bildu. Un alcalde, por cierto, que le indigna, y que, afirma, no le representa.

Lo primero que hago cuando la tengo enfrente es preguntarle por las palabras que le ha dedicado esa misma mañana Arantza Quiroga en una entrevista concedida a RNE. La presidenta del PP Vasco se muestra "apenada" porque la intervención de San Gil durante la presentación del libro de una víctima del terrorismo (editado por la Fundación Villacisneros de la que San Gil es Patrono) resta protagonismo al acto en sí. "Al final, otras cosas y otros intereses tapan lo que realmente se quería trasladar en ese acto", dice Quiroga. San Gil le contesta: "No opino. Tal cual". Y comienzo a preguntarle por sus diferencias con el 'nuevo' PP.

¿Qué piensa cuando ve fotos de compañeros del PP vasco junto a dirigentes de Bildu?

Pues que ni ellos, ni el PNV, ni el PSE están donde tienen que estar. Que menos pacto fiscal y más pacto político. Que a mí me importa mucho si me suben o me bajan los impuestos, pero creo que antes de pactar nada con ninguna fuerza política, una de las condiciones sine qua non debería ser quitar al alcalde de San Sebastián, Juan Karlos Izagirre, que gobierna con una minoría flagrante, y al diputado general de Guipúzcoa, Martín Garitano, que también tiene una minoría fácilmente subsanable por los demás partidos. Pero no veo voluntad política de quitar a esos representantes, que para muchos guipuzcoanos son una vergüenza, cuando sí son capaces de llegar a acuerdos en otro tipo de temas, muy importantes, sí, pero que yo creo que tienen menos calado moral y político.

¿El pacto constitucionalista en el País Vasco fue, entonces, una falsa esperanza?

En su momento tuvo toda la razón de ser. Fue verdaderamente un soplo de esperanza porque creímos en ello y creímos que los constitucionalistas podíamos conseguir ser gobierno mayoritario en el País Vasco para convertirnos en una comunidad autónoma normal, entre comillas, sin tener que vivir siempre supeditada a la ideología nacionalista... Pero faltó tesón, faltó tenacidad, faltó perseverancia, faltó esfuerzo, ganas de sacrificio. Al final ha ganado la comodidad, el ponernos de perfil y el intentar no tener problemas.

María, está usted 'condenada' por ser amiga de Aznar y Mayor Oreja, ¿qué tiene que decir a quienes no la entienden por esto?

Que cada uno elige a sus amigos y yo creo que los he elegido de la mejor manera. Me siento orgullosísima de ser amiga de dos magníficas personas y dos de los mejores políticos de este país. En materia antiterrorista nadie ha entendido mejor que Aznar y Mayor Oreja cómo hay que aplicar el Estado de Derecho para derrotar a ETA, que es otra de las obligaciones morales que tampoco hemos cumplido.

Muchas voces en el PP no se sienten representadas por Rajoy y la actual cúpula, ¿y usted?

Yo ya lo dije en el año 2008. Yo no me fui de la política porque me aburriera la política. Me apasionaba la política y me llenaba de satisfacción todo lo que yo hacía. Creía ciegamente en el proyecto que defendíamos. En 2008 percibí de una forma clara y nítida que las cosas estaban cambiando en el PP y que yo no encajaba en ese cambio del partido. Parece que hoy lo ve más gente. Que el partido ha cambiado y que no era que yo que me había vuelto loca, como decían algunos... Lo que dije entonces, lo mantengo ahora, sólo que ahora hay más evidencias.

¿Qué opina de la llegada de un alcalde de Bildu a San Sebastián?

Opino que nos hemos dejado ganar. Que durante mucho tiempo hemos peleado, hemos sufrido, hemos llorado, hemos dejado a compañeros y amigos por el camino para intentar que el brazo político de ETA no nos gobernara, y que el proyecto político por el que ETA ha matado durante casi 50 años no se pusiera en marcha desde las instituciones, pero al final no ha sido así. Hoy en día tienen esta cosa que se llama Sortu, Amaiur, Bildu, pero que es Batasuna-ETA, con más de 1.300 cargos electos y gobernando en las dos instituciones más importantes de Guipúzcoa. Y quienes tienen que hacer algo para quitarles, se ponen de perfil y parece como que no les incomoda... Y yo sé que la ignominia de tener semejantes representantes políticos avergüenza a muchos ciudadanos.

Han pasado 18 años desde que 'Txapote' matara de un tiro en la nuca a su entonces jefe y amigo Gregorio Ordóñez. Y lo hizo delante de usted en un bar... ¿qué pasó por su cabeza cuando le lanzó aquella mirada gélida durante el juicio en la Audiencia Nacional?

Yo tenía ganas de mirarle a la cara para decirle que no nos daba miedo, que él nos había roto la vida, y que nos había matado a mi compañero, a mi jefe, mi amigo... y al marido de Ana Iribar, y al padre de Javier... que nos había roto el partido por la mitad y nos había hecho mucho daño, pero que no nos había ganado. Y mi mirada era para recordarle que él estaba siendo juzgado para pasar muchos años en la cárcel. Y espero que sean muchos, aunque ya no sé si tengo tanta fe...

¿A ETA le ha salido gratis matar durante todos estos años?

No sé si gratis, pero le está saliendo muy barato. Aquella máxima que aprendimos en los gobiernos de Aznar, que dejar de matar no tiene premio, ya no se está aplicando. Ahora parece que como ETA ya no mata, todo lo demás lo tiene permitido. Y yo creo que tenemos una obligación política y moral de derrotar a una banda terrorista. Y ETA no mata desde el 16 de marzo de 2010, pero no ha entregado las armas, no ha pedido perdón y no colabora con la Justicia.

¿Y no cree que está aprovechando un momento de bajada de guardia?

ETA es una especie de hidra con muchas cabezas. Siempre ha funcionado de muchas maneras. Es un entramado político, social, económico, terrorista, que se empezó a desbrozar en época de Aznar. Y actúa en función de lo que mejor le convenga. Y en este momento, lo que está a la vanguardia es el brazo político, que está en las instituciones intentando aplicar un proyecto. Y aunque el entramado terrorista está durmiente, siguen teniendo los comandos, siguen teniendo las armas, siguen estando en la clandestinidad y, bueno, esto es lo que hay. Es una realidad que no podemos negar ni obviar. Hay más de 300 asesinatos sin resolver. Hay 300 familias que no saben quién mató a su familiar directo. Yo creo que tendríamos que hacer un esfuerzo para poner nombres y apellidos a quien ha matado para que luego pase a manos de la Justicia.

Según Bildu, ya nadie necesita escolta en el País Vasco...

Claro, la calle como es de ellos... Pero los que no pensamos igual no estamos muy bien vistos allí. A lo mejor no todos podemos ir tranquilamente por la calle sin que nos insulten. Pero bueno, si los propios partidos tratan a los representantes de Bildu como si fueran demócratas de pleno derecho, si nos hemos olvidado de aquello que iba en el programa del PP, que era ilegalizar a aquellos que no cumplen con lo más esencial de las reglas de la democracia, si nosotros mismos les toleramos y les permitimos que hagan lo que quieran, luego no podremos decir que qué pasa...

¿Y usted no se ha planteado emigrar de su tierra?

No, de ninguna manera. Es mi tierra. Yo dije en su momento que me iba a costar mucho vivir en una ciudad con un alcalde de Bildu, pero también es verdad que yo no trato con el alcalde. Yo no podría, de hecho. Y no entiendo cómo los demás le tratan con normalidad con la excusa del respeto institucional. Desde luego como ciudadana, a mí mi alcalde no me gusta nada. Me parece una indecencia tenerle.

A sus hijos les explicaba que los escoltas eran "los amigos de mamá", ¿se acostumbra una a vivir así?

No te acostumbras nunca. Es una situación completamente anormal vivir con dos personas todo el día pendiente de lo que haces. Somos muchos los que queremos recuperar una vida normal.

¿Le costó dejar atrás la política y emprender una nueva vida en la empresa privada?

Me costó, pero he ganado muchísimo en calidad de vida. Soy muy feliz. Tengo una vida plena. Me dedico a mi familia, a mis amigos y estoy iniciando un proceso laboral completamente nuevo, que me apasiona y en el que me siento muy cómoda, con gente estupenda.

Es usted un claro ejemplo de que el cáncer de mama se puede curar... si se previene, ¿qué diría a quienes ignoran las revisiones?

Que hacerlas es lo más importante, de verdad. Yo sé que da pereza la revisión del ginecólogo, la hora de la mamografía, lo sé pero yo siempre cuento lo que me dijo el ginecólogo: hoy tienes 100% de probabilidades de curarte, el año que viene no sé qué hubiéramos hecho. Son doce meses y en doce meses te dejas la vida. No hay que posponer las revisiones. Porque pospones, pospones... y luego es tarde. Todas las mujeres y hombres debemos tomarnos tiempo para hacernos las revisiones médicas. Nos salvan la vida.

Cuenta en el libro 'En la mitad de mi vida', que le costó iniciarse en el golf, pero al final le convencieron entre su marido, sus hijos... y Esperanza Aguirre.

¿Pero te has leído el libro? (asiento y se ríe) ¡Pobrecita...! Es cierto. Soy malísima jugadora, pero me entretiene muchísimo. Me parece un deporte fantástico. Yo he empezado a ser deportista a partir de los 45 y verdaderamente siento no haber empezado antes. Pero antes no tenía tiempo. Antes era o el trabajo o mi familia y no tenía tiempo para mí. Yo juego en un campo de golf que está en los montes de Guipúzcoa, en lo alto de San Sebastián y es bastante complicadito porque está lleno de cuestas. Pero ahí arriba, rodeada de montes, de verde, con unas calles anchísimas, es un lugar precioso... Lo que te puedo decir es que tengo un hándicap horrible y juego fatal, pero disfruto muchísimo.

Dicen que sigue conquistando a su marido, a base de guisos de su madre, ¿hay alguno que se le dé especialmente bien?

La cocina me encanta en general. Pero no soy de hacer cocina de espumas y cosas de esas. Yo hago cocina muy tradicional, que es la que me ha enseñado mi madre y es la que gusta en mi casa. Seguramente mis hijos dirían que hago muy bien los postres y las tartas, porque son muy golosos...