Twitter, Facebook y otras redes sociales consiguen las disculpas de un rey

El Rey don Juan Carlos ha pedido perdón por la cacería de elefantes, en la cual resultó accidentado, debido a la presión ejercida por la opinión pública y algunos partidos políticos,  que han mostrado su indignación por el elevado precio de esta actividad en el momento de grave crisis económica que vive el país. La pregunta es ¿hubiese sido este el resultado de no ser por las redes sociales?

Patricia Garcia / Qué.es 18 de abril de 2012

Twitter, Facebook y otras redes sociales consiguen las disculpas de un rey
El Rey a su salida del hospital donde permanecia ingresado. Foto: Agencias.

La mañana de este miércoles España ha vivido un hecho inédito, el Rey ha pedido disculpas públicas tras la polémica generada por la cacería de elefantes en Botswana, algo que no había sucedido en sus 37 años de reinado.

"Lo siento mucho, me he equivocado y no volverá a ocurrir". Con estas palabras, el monarca ha solicitado el perdón de los españoles tras ser dado de alta en el Hospital USP San José de Madrid, después de varios días ingresado por la operación de cadera derivada del accidente que sufrió en África.

Lo cierto es que fue precisamente el 'tropezón' del Rey, y su consecuente operación de cadera, los que dieron a conocer a la población española que don Juan Carlos se encontraba de viaje privado y cazando paquidermos en Botswana. Resultado: una bomba inmediata en las redes sociales.

Desde el sábado, cientos de términos referidos a la polémica, como 'rey', 'reina' o 'Su majestad', han copado la lista de 'Trending Topic' de ese espacio donde toda opinión cabe llamado Twitter.

"Al Rey le "quita el sueño el empleo juvenil": la escopeta es para no caerse de un ataque de narcolepsia #botswana", escribía Núria Quero, o "Érase un rey que mataba elefantes, mientras su país se hundía en la pobreza", de Daniel Coronell, son algunos de los miles de ejemplos de tuits publicados.

Pero también emplearon el popular microblogging políticos o personalidades del mundo del cine o de la música. Es el caso del diputado de IU, Gáspar Llamazares, que escribía: "De tal palo tal astilla. El monarca se fractura la cadera cazando elefantes y su nieto se dispara en el pie", o la actriz Dafne Fernández "No tenemos para educación y sanidad pero tenemos para pagar a su majestad sus viajes a Botswana a cazar elefantes".

¿LA GOTA QUE COLMÓ EL VASO?

Y es que el accidente del monarca llegaba en el peor momento posible, justo unos días después de darse a conocer los duros recortes del Gobierno con los Presupuestos Generales, los cuales han mostrado una gran benevolencia con la Casa Real (recorte del 2%), comparado con otros sectores como Educación (21,9%) o las políticas activas de desempleo (21,3%).

Si además, a la crispación latente en la sociedad española por la crisis le sumamos los últimos acontecimientos relacionados con la Casa Real, como su exclusión de la Ley de Transparencia, la imputación de Iñaki Urdangarín en el 'Caso Nóos' o el escándalo por la autolesión del hijo de la Infanta Elena, Froilán, con un arma cuyo manejo no estaba permitido para menores de su edad, la cacería de elefantes del monarca ha supuesto la gota que colma el vaso.

Incluso la prensa internacional se ha hecho eco de los meses negros que están viviendo la Familia Real española, con una evidente caída de popularidad de sus miembros. El asunto ocupó las columnas de medios tan influyentes como 'Financial Times' o 'The Guardian', que resaltaban el enfado español, tomando como referencia los comentarios en las redes sociales.

Facebook, Tuenti, y, principalmente, Twitter, que ya mostraron su poder social en España con el 'Movimiento 15M' y en el extranjero con la denominada 'Primavera árabe', han vuelto a demostrar que más allá de un soporte donde colgar fotos o conocer gente, son también una herramienta de presión social de la población que en esta ocasión han conseguido las disculpas de un rey.