«Debemos apoyar una educación de todos y para todos»

LUISMI CÁMARA 13 de noviembre de 2011

El trabajo de Iván Gómez Mendoza consiste en dar segundas oportunidades y considera que España se merece esa nueva oportunidad para salir de la crisis "desde el optimismo y la positividad" pero con el más "estricto realismo". Sabe que "no es fácil salir del agujero en el que nos hemos metido" aunque aún apuesta por un "futuro esperanzador" en el que "no se vuelvan a repetir los grandes errores que han llevado a esta situación".

Es maestro por vocación y su último destino le ha llevado a ayudar a jóvenes a reintegrarse en un sistema educativo en el que no habían encajado y que les llevaba irremediablemente al absentismo y el fracaso escolar. En la Fundación Pioneros de Logroño se trabaja con alumnos de Secundaria con carencias afectivas y emocionales que se alejan de la planificación diaria de un centro educativo ordinario. El entorno de dificultad económica en el que viven los chicos del colegio, que se ha visto acrecentado en muchos casos por la crisis y el aumento del desempleo, se refleja directamente en el proceso de aprendizaje de los jóvenes ya que "inciden negativamente en el mantenimiento de la armonía familiar" y eso se aprecia en las "carencias motivacionales que presentan los chicos".

En pleno proceso de recortes y ajustes en todos los sectores, Gómez considera que el suyo se ha visto muy afectado "por la reducción de personal, el empeoramiento de las condiciones laborales y las congelaciones salariales", y ve a los alumnos como los "grandes perjudicados". Considera que limitar los recursos a la educación -"la base de una sociedad de bienestar"- supone "descuidar la formación de los próximos dirigentes de nuestro país".

Su apuesta es apoyar una escuela "de todos y para todos". No carga contra el supuesto aumento de las ayudas a los centros privados, pero es tajante a la hora de señalar que "no se está cuidando como se debiera" a la escuela pública, "la única que está al alcance de todos los ciudadanos" y que es "la base de nuestro futuro y una clara inversión a favor de nuestra comunidad". Admite que le molesta especialmente la situación que están padeciendo los interinos, pero insiste en que son los niños los principales afectados por esa merma de personal. "La calidad educativa se reduce alarmantemente. La falta de docentes provoca la imposibilidad de realizar desdobles y se pierde la atención personalizada que tantos frutos ha dado. La formación de los niños es un tema con el que no se puede jugar", explica.

Desempleo y desigualdades, los deberes pendientes

Gómez entiende que la situación "sumamente crítica" por la que pasa España va más allá de un cambio político. Al nuevo presidente que saldrá de las elecciones del próximo 20 de noviembre le pone los primeros deberes y le exige que su objetivo inicial sea "poner los medios necesarios para solucionar los problemas de desempleo y reducir al máximo las desigualdades sociales".

En su opinión, ninguno de los aspirantes al puesto de jefe del Ejecutivo se acerca al sobresaliente y considera que el cara a cara entre Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba estuvo marcado por "el miedo a perder votos". "Uno se dedicó a poner un muro delante ante las preguntas del otro. Ninguno fue capaz de convencer a los ciudadanos".

El punto fuerte del candidato popular, según este maestro, es su capacidad para "ajustar el cinturón" al gasto público, mientras que del líder socialista resalta su interés por los aspectos más sociales. Aunque a ambos les colocaría un "necesita mejorar" en sus calificaciones, espera a los exigentes exámenes que les aguardan durante los próximos meses para darles una calificación más concreta.

El suspenso se lo da al último presidente, del que critica su "inoperancia". "Ha ido de más a menos -explica-. Todo lo bueno que pudo hacer en su primer mandato lo ha echado por tierra en el segundo. Creo que no ha estado a la altura del cargo, pese a que nadie discute su entrega en el intento".

Pese a todo, su visión de la próxima legislatura vuelve a estar marcada por su afán por dar nuevas oportunidades y solo opta por una salida hacia adelante. "Por el bien de nuestro país espero ver un futuro mejor, no concibo que esto siga igual o empeore. Hemos llegado a un punto de inflexión en el que debemos pensar que ya solo podemos mejorar", concluye.