La UCA pide que se investigue a los autores intelectuales de la matanza de jesuitas

La Universidad Centroamericana (UCA) celebró hoy la decisión de la Audiencia Nacional de España de procesar a 20 militares salvadoreños por el asesinato, en 1989, de seis jesuitas y dos empleadas, pero pidió que se investigue en El Salvador a los autores intelectuales.

San Salvador, EFE 31 de mayo de 2011

"El sistema salvadoreño, al igual que lo está haciendo ahora la Audiencia Nacional (de España), puede investigar qué es exactamente lo que ocurrió en aquellos días y por qué fueron asesinados y quién, de dónde surgió la orden de asesinar a los jesuitas y sus colaboradoras", afirmó el rector de la UCA, el jesuita Andreu Oliva.

El religioso consideró "importante" la decisión de la justicia española, pero insistió en que estos hechos deben investigarse en el país.

"Sabemos que existieron unos autores intelectuales y unos autores materiales y los que fueron juzgados en El Salvador fueron los autores materiales, pero los autores intelectuales nunca fueron juzgados, ni siquiera se nos ha revelado cuál fue la verdad y quiénes son los que tiene responsabilidad", sostuvo.

"Nuestra petición constante ha sido que en El Salvador se investigara y se abriera un juicio contra las autores intelectuales de la masacre y hasta la fecha no hemos tenido ningún éxito", lamentó Oliva, quien indicó que raíz de esa situación recurrieron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Aseguró que están en conversaciones con el Gobierno salvadoreño para cumplir con las recomendaciones de la CIDH, pero admitió que han avanzado "muy poco" al no haberse iniciado un proceso de investigación sobre la autoría intelectual de este múltiple asesinato.

Los hechos que han dado origen al procesamiento ocurrieron el 16 de noviembre de 1989, cuando fuerzas del Ejército salvadoreño asesinaron al rector de la Universidad Centroamericana (UCA), el español Ignacio Ellacuría, los sacerdotes de la misma nacionalidad Amando López, Juan Ramón Moreno, Segundo Montes e Ignacio Martín Baró, así como al salvadoreño Joaquín López y López.

Junto a los jesuitas fueron asesinadas la cocinera Elba Julia Ramos y su hija Celina, de 16 años.

El juez de la Audiencia Nacional española Eloy Velasco enmarcó los hechos en la "polarización" que existía en esa época en El Salvador entre la extrema derecha y la guerrilla salvadoreña, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

Indicó, igualmente, que los jesuitas "habían asumido el liderazgo de presionar para que las negociaciones se llevasen a cabo" con miras a poner fin al conflicto armado en este país, que se libró entre 1980 y 1992.

Entre los procesados figuran los generales Rafael Humberto Larios y Juan Rafael Bustillo, los coroneles René Emilio Ponce, Juan Orlando Zepeda, Inocente Orlando Montano, Francisco Elena Fuentes, Guillermo Alfredo Benavides, Joaquín Arnoldo Cerna, Carlos Mauricio Guzmán y Óscar Alberto León Linares.

También ha sido acusado el comandante Carlos Camilo Hernández Barahona.

Asimismo, el juez ha procesado a los tenientes José Ricardo Espinoza Guerra, Gonzalo Guevara Cerritos, Héctor Ulises Cuenca y René Yusshy Mendoza, los sargentos Antonio Ramiro Ávalos Vargas y Tomás Zárpate Castillo, los cabos Ángel Pérez Vasquez y Oscar Mariano Amaya y el soldado José Alberto Sierra Ascensio.