El gobernador de Chiapas sostiene que las causas por las que luchó el zapatismo aún persisten

El gobernador del estado mexicano de Chiapas, Juan Sabines, afirmó hoy que el zapatismo nunca fue "un peligro" sino "una causa" y aseguró que su gobierno continuará el combate a la pobreza y el respeto a los pueblos indígenas, las dos grandes banderas de lucha esgrimida por ese movimiento.

Washington, EFE 29 de octubre de 2010

El zapatismo, surgido en la década de 1990, "nunca ha sido un peligro, ha sido una causa. La violencia nunca se justifica, desde luego; sin embargo, el silencio de las armas no es el silencio de las causas del zapatismo", dijo Sabines en una entrevista con Efe.

Para el gobernador, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) surgió como movimiento contra "la pobreza extrema y la falta de respeto a los pueblos indígenas", dos áreas en las que, aseguró, el gobierno de Chiapas ha registrado grandes avances.

Chiapas ha ofrecido a esa corriente ideológica "respeto y reconocimiento a la decisión unilateral de paz, desde 1994, y eso lo reconocemos", aseguró Sabines.

Según el gobernador, las críticas de organismos no gubernamentales, entre éstos Human Rights Watch, "son un aporte para la paz, porque nos señalan dónde están los problemas, y en lugar de esconderlos, tenemos que resolverlos".

El gobernador concedió la entrevista tras presentarse el miércoles, por segunda vez desde marzo pasado, ante el pleno de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA, donde detalló las reformas a los artículos 4 y 48 de la Constitución del estado de Chiapas, y la resolución "amistosa" de casos presentados ante ese organismo.

Esas reformas incluyen la defensa de las garantías individuales y la creación del Consejo Estatal en materia de derechos humanos, lo que sitúa a Chiapas como el único estado de México en incorporar esos asuntos a su Constitución.

Sabines destacó que, junto a las autoridades federales, Chiapas ha mantenido un "combate frontal a delincuencia" y la trata de personas provenientes de Centroamérica.

"La lucha que se ha emprendido en México es contra las mismas bandas que se dedican al narcotráfico, que se dedican también al tráfico de armas, y a la trata de personas", señaló el gobernador del estado fronterizo con Guatemala.

Sabines dijo que su gobierno ha desmantelado a 19 bandas de tratas de personas y que la trata de niñas de otros países sigue siendo un reto en un estado receptor de migrantes.

Como señal del compromiso con el buen trato de los migrantes citó como ejemplo la creación de una fiscalía especial de atención y una comisión estatal de derechos para esa población.

Además, dijo, mantiene un mecanismo de "diálogo permanente" con los consulados centroamericanos en Chiapas.

Aseguró que Chiapas ha prosperado gracias, en parte a la labor de los trabajadores migrantes, en las fincas cafetaleras. Se calcula que 60.000 migrantes viajan anualmente a Chiapas para trabajos temporales.

Sabines, que durante su estancia en EE.UU. recibió elogios de la CIDH y el premio "Más México" en la ONU, destacó que su gobierno ha logrado erradicar el trabajo infantil en las fincas, que era una "denuncia constante" y, ahora, se han creado escuelas para esos niños mientras sus padres trabajan.

Por otra parte, Sabines dijo que Chiapas ha destinado una tercera parte del presupuesto a los 28 municipios más pobres del estado "con resultados muy positivos", como una reducción de la mortalidad infantil y avances en la esperanza de vida entre hombres y mujeres.

En los dos años que restan a su mandato de seis, continuó, su meta es elevar más los indicadores de desarrollo humano, profundizar el combate a la pobreza y el fomento de programas de salud y educación, especialmente entre las niñas indígenas.

"Antes Chiapas era noticia porque había muertos a diario ... hoy por fortuna Chiapas ha dejado de ser esa noticia tan común y mucho está basado, insisto, en el respeto a la autodeterminación de los pueblos indigenas", puntualizó Sabines.