Las ascuas pueden reavivarse en cualquier momento porque, según
sostienen fuentes del Comité Ejecutivo del PP, ni la presidenta
madrileña, Esperanza Aguirre, ni el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón,
han sellado la paz definitiva. "Aguirre volverá a intentar desgastar
a Rajoy, y si ella lo intenta Gallardón y Rajoy reaccionarán, cada
uno a su modo", afirma un dirigente.
Mientras los dos aguardan, quizás, el mejor momento para
desplegar a sus tropas en el caso de que retomen las hostilidades
-algo que el líder nacional ha asegurado que no admitirá-, el
paisaje del PP después de la última batalla queda así, a juicio de
varias fuentes consultadas.
RAJOY, COSPEDAL Y LA DIRECCIÓN NACIONAL "SE REFUERZAN"
El presidente del PP dijo en el Comité Ejecutivo del pasado
martes que "no habrá próxima vez", es decir, no más "espectáculos",
no más peleas internas. Fue ese día cuando dejó clara y patente que
es la máxima autoridad del partido, en opinión de una fuente de la
cúpula popular.
Dijo lo que dijo cuando había tapado los conflictos de Madrid y
de Valencia, y por ello, fortaleció su liderazgo, y de paso, el de
su equipo.
"Cospedal ya es vista como la secretaria general y como una
secretaria general con carisma; antes no", dice la misma fuente.
Ella y Federico Trillo han sido "los grandes artífices de la
recuperación" del liderazgo de Rajoy, pues "negociaron" lo de Caja
Madrid y el PP valenciano "con éxito".
Ana Mato, como responsable de Organización; Esteban González
Pons, de Comunicación, y Soraya Sáenz de Santamaría, como portavoz
en el Congreso, también salen bien parados. Una por su gestión
"discreta", el segundo por erigirse en portavoz del partido y
diseñar estrategias, y la tercera por "hacer oposición al PSOE" en
momentos "muy complicados" para el PP.
AGUIRRE Y GALLARDÓN O LA GUERRA QUE NO CESA
La presidenta madrileña "intentó conquistar Caja Madrid" y
"perdió". Su intentó provocó la guerra y ahora que la batalla ha
cesado "ha perdido fuerza", pero no "prestigio", sobre todo porque
su protagonismo no se apaga, sino que "va en aumento", y todos saben
que es la única persona en el PP capaz de debilitar a Rajoy.
El que sí ha podido quedar dañado de modo irreversible es el
vicepresidente madrileño, Ignacio González, a juicio de un
dirigente, para quien, en contrapartida, sale muy reforzado el
consejero Juan José Güemes: "Debe ser el sustituto de Aguirre".
A Gallardón le sucede lo mismo que a Aguirre más o menos, según
las fuentes. Ha quedado tocado y su imagen en el partido ha perdido
intensidad, si bien su nombre tiene un protagonismo "cada vez mayor"
en la sociedad.
Pese a que el alcalde de Madrid está del lado de Rajoy, en esta
ocasión "no ha jugado" con el equipo del líder, ya que no ha dudado
en ningún momento en respaldar a su número dos en el Ayuntamiento,
Manuel Cobo.
CAMPS, "TOCADO"
Si los protagonismos de Aguirre y Gallardón crecen, al menos por
los efectos de sus actuaciones en la opinión pública, al presidente
valenciano, Francisco Camps, le pasa lo contrario: ahora le conoce
todo el mundo debido al 'caso Gürtel', pero su imagen entre la gente
y dentro del partido se ha visto afectada.
"Es una figura que ha perdido enteros para Génova porque la
dirección tuvo que quitarle a Ricardo Costa; él no lo hizo", afirma
una fuente de la cúpula del PP.
Camps ha pasado en un mes de ser el favorito de Rajoy a una
figura "tocada" y con menos autoridad interna.
Una de las fuentes lo resume así: Camps "se quedó bloqueado" ante
el "caso Gürtel" y, por esa razón, Génova le impuso una solución que
él, quizá porque seguía "bloqueado", no supo llevar a cabo.
FEIJÓO: UN LÍDER QUE CRECE "SILENCIOSAMENTE"
"No se ha metido en ningún lío, apenas habla de los líos
nacionales del PP y eso es muy bueno para él, pero también para el
partido", asegura un dirigente próximo a Rajoy.
A nadie le resulta extraño que el líder del partido personifique
en el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, cómo
deber ser y cómo debe actuar un político "de verdad", y ese
"cariño", junto a su discreción en asuntos controvertidos del PP y
su papel en el gobierno gallego, le están encumbrando como un barón
de referencia.
El martes, por si hubiera alguna duda, actuó como de él se
esperaba: "Fue él quien dijo que el derby madrileño estaba
desgastando al partido, que de ese derby sólo saldrían vencidos,
nunca vencedores; y dijo que el PP nacional no es el PP de Madrid".
Lo mismo que piensa Rajoy.
EL BÁLSAMO DE LA CONVENCIÓN
El líder del PP y la práctica totalidad de los barones
"populares" tienen una cita el próximo fin de semana en Barcelona,
donde asistirán a la Convención Nacional que la dirección del
partido espera que sea la imagen de la unidad recobrada.
Algo así como un bálsamo que pueda tener los efectos -eso sí, más
duraderos- que tuvo el Congreso de Valencia celebrado el año pasado
y en el que, finalmente, nadie dio el paso para disputar a Rajoy la
presidencia del partido.
Con el lema 'Propuestas para el cambio', el PP buscará dejar
claro, como ha avanzado Ana Mato, que el partido "está ahora más
fuerte". Gallardón y Aguirre mediante.