Barcelona, EFE 20 de agosto de 2009

A las doce del mediodía y rodeados de ruidos y polvo los parroquianos del bar Escorpio, en la calle Espronceda, comentan el atraco que anoche sufrió el establecimiento, no ha sido el único, unos metros calle abajo otro bar, el Salseta del Clot, también recibió de madrugada la indeseable visita de los amigos de lo ajeno.
Afortunadamente "no se llevaron mucho, fueron directos a por la máquina tragaperras y la de tabaco", explica resignadamente a Efe el dueño del Escorpio, Manuel Lop, que reconoce que desde que se iniciaron las obras del AVE le han entrado a robar tres veces y a "la panadería de al lado se le llevaron la máquina registradora entera, simplemente entran y cogen lo que pueden".
Las obras han convertido el barrio en un laberinto de pasillos provisionales rodeados por vallas que dificultan la visión, por lo que es fácil evadir a la policía, que "se dejó notar los primeros meses, pero luego ha desaparecido", lamenta un vecino que asegura que de madrugada se producen continuamente atracos con intimidación a quienes se atreven a pasar por aquí.
Desde que se iniciaron las obras el polvo y el ruido ponen a prueba la fidelidad de clientes que, como Carmen, acuden a realizar la compra semanal a la charcutería de la esquina de Mallorca con Vizcaya: "tengo cáncer terminal y no puedo marcharme de vacaciones, cada día a las ocho de la mañana tres taladradoras empiezan a percutir delante de mi casa hasta las diez de la noche".
Carmen se queja de que ni el Ayuntamiento ni Adif han pensado en indemnizar a los vecinos por las molestias, "los árboles están muriendo y por la noche todo esto queda a oscuras", dice mientras observa las osadas maniobras de una enorme grúa a pocos centímetros de los balcones de los edificios, en pocos metros al menos otras tres de ellas trabajan a destajo transportando material.
El presidente de la Plataforma AVE por el litoral, Pere Vallejo, nos invita a realizar un paseo nocturno por el barrio e insiste en que "hacer pasar un tren de alta velocidad bajo calles de 20 metros de anchura es absurdo" y califica de "insoportable" el ruido de las taladradoras y los obreros, que no cesan de recibir órdenes a viva voz.
Aunque de momento no se han producido mayores desgracias, las vibraciones pueden apreciarse en algunos pisos, en los que incluso han caído algunas baldosas y donde a los vecinos no les queda otro remedio que atrincherarse en sus casas en pleno agosto y con temperaturas que rozan los 40º.
Adif prevé que dentro de un año acabarán las obras en superficie y una gran tuneladora empezará a abrirse camino en dirección a la estación de Sants, única parada por el momento, de la alta velocidad en Barcelona.
Copyright © Factoría de Información, S.A, Madrid. 2008. Datos registrales: Constituida con otra denominación (modificada a la actual en inscripción 5ª) e inscrita en el Registro Mercantil de Madrid, Tomo 20684, Folio 176, Sección 8, Hoja M 366324, inscripción 1ª - C.I.F.: A-84159623 con domicilio social en Calle Juan Ignacio Luca de Tena, 6 y correo electrónico de contacto webque@que.es.
Incluye contenidos de la empresa citada, del diario Qué Copyright © Factoría de Información S.A., y, en su caso, de otras empresas del grupo de la empresa o de terceros.
EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS: Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.