Se trata de una modificación de los apartados 4 y 5 del artículo 23 de la Ley
Orgánica del Poder Judicial (LOPJ), que regula las competencias de la
jurisdicción española en delitos de genocidio, lesa humanidad, terrorismo o
piratería, entre otros, y que ha contado con el apoyo de la mayoría de las
fuerzas políticas, salvo ERC-IU-ICV y el grupo mixto.
La reforma, que
ahora se envía al Senado, ha sido respaldada por PSOE, PP, CiU y PNV -329 votos
a favor, 9 en contra y 6 abstenciones- y se ha incluido en el proyecto de ley
orgánica que desarrolla la implantación de la nueva Oficina Judicial.
HABRÁ QUE DEMOSTRAR RELACIÓN
A
partir de ahora, como requisitos para que la Justicia española pueda actuar bajo
el principio de jurisdicción universal, se establece la necesidad de que se
demuestren "vínculos de conexión relevante" con España, que haya víctimas de
nacionalidad española o que el autor de delito esté en territorio
nacional.
Actualmente la Audiencia Nacional mantiene abiertas una
quincena de causas bajo dicho principio de justicia universal, que abarcan desde
la investigación de delitos de genocidio en Guatemala o el Tíbet a los crímenes
de guerra en Gaza, las torturas en Guantánamo o, más recientemente, los actos de
piratería en las costas de Somalia
Una vez que se aprueben en el Senado
las nuevas modificaciones de la LOPJ, los jueces de la Audiencia Nacional ya no
podrán actuar en esta materia si se ha abierto una investigación y una
"persecución efectiva" de los hechos denunciados en el país donde se hayan
cometido o en un tribunal internacional.
Y si el país implicado, o un
tribunal internacional, abre otro proceso sobre los mismos delitos, la
jurisdicción española deberá archivar provisionalmente la causa que haya
iniciado.
Durante el debate en el Congreso, los portavoces del PSOE y el
PP han destacado que el objetivo de la reforma es clarificar la regulación de
estos delitos para que no queden impunes y homologar la legislación a los países
de nuestro entorno.
El socialista Julio Villarrubia ha resaltado también
que en la ley se incluyen nuevos delitos en los que se podrá aplicar el
principio de justicia universal, como los crímenes de lesa humanidad y los
crímenes de guerra, que antes no estaban expresamente recogidos y que ahora
podrán ser juzgados en España si no existe una investigación en el país donde se
hayan cometido.
Desde el PP, Dolors Montserrat, ha recordado que esta
reforma es consecuencia de una propuesta de resolución que los "populares"
plantearon en el debate sobre el estado de la nación, porque la evolución de la
Audiencia Nacional "requería una importante reflexión" sobre su ámbito de
actuación.
Sin embargo, los grupos que han votado en contra de esta
reforma se han mostrado muy críticos por lo que consideran una marcha atrás en
la defensa de los derechos humanos.
El portavoz de ERC, Joan Ridao,
lamenta el "grave error" del Congreso al limitar la jurisdicción universal
cuando es "una conquista irrenunciable" de una sociedad democrática
avanzada.
Una posición que comparte el portavoz de IU, Gaspar Llamazares,
que ha considerado que hoy es un día triste para la justicia universal y la
defensa de los derechos humanos.
"Hoy es un día triste para las víctimas
y para las palomas, hoy sólo brindarán con champán los halcones de Guantánamo o
de Gaza", ha señalado Llamazares, para quien está claro que existe un doble
rasero, "una justicia internacional para el tercer mundo y una injusticia
internacional para los blancos del primer mundo".