Salgado, la primera mujer que asume la cartera de Economía en
España, deberá emplear toda la tenacidad y persuasión que le
atribuyen sus colaboradores, a pesar de su aparente fragilidad, para
intentar controlar la crisis y preparar al país para la recuperación
económica.
Elena Salgado deja el Ministerio de Administraciones Públicas con
una nota media y un Fondo Estatal de Inversión Local bien gestionado
y repartido, lo que le puede servir de referencia para retomar, como
vicepresidenta económica, la reforma de la financiación autonómica y
local.
Salgado, de 59 años, deberá utilizar sus dotes de ingeniera
industrial y de licenciada en Ciencias Económicas para cerrar el
puzzle de la financiación, en su fase final, una vez se constituya
la Xunta de Galicia.
El asunto no le resulta desconocido, ya que ha acudido a
numerosas reuniones sobre financiación y es vicepresidenta del
Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF).
La ministra cuenta en su haber con numerosos detractores y
defensores, ya que en 2006, desde la cartera de Sanidad que gestionó
de 2004 a 2007, puso en marcha la polémica Ley del Tabaco, que
prohíbe fumar en bares, restaurantes y otros establecimientos
públicos.
Con fama de buena gestora y trabajadora incansable, ha estado 21
meses al frente del Ministerio de Administraciones Públicas, tiempo
en el que también ha saldado la deuda histórica con Andalucía y ha
desbloqueado la transferencia de competencias con el País Vasco con
el traspaso, en diciembre, de la Investigación, Desarrollo e
Innovación (I+D+i), y ha impulsado el desarrollo del Estatuto
catalán.
Durante su gestión, Salgado también ha culminado más de 17
acuerdos de traspasos autonómicos, cerrados en sus correspondientes
comisiones mixtas.
Quedan sin embargo pendientes algunos de los compromisos asumidos
en su toma de posesión, cuando sustituyó al ministro Jordi Sevilla,
y que pasaban por culminar todos los procesos de reformas
estatutarias iniciados.
Otra de las tareas que resta por hacer será la nueva Ley de Bases
de Régimen Local que, según los cálculos previstos, tomará forma en
el mes de septiembre, al tiempo que la reforma de la financiación
local y la Conferencia de Presidentes.
Defensora de la descentralización del Estado y convencida de que
la mejora de la capacidad de autogobierno incide en la eficiencia y
calidad de los servicios, en su período al frente de
Administraciones Públicas ha defendido que las reformas de los
sistemas de financiación autonómica y local se hagan a un tiempo.
Sin embargo, Salgado es más conocida entre los ciudadanos por la
Ley del Tabaco, por su intento de sacar adelante el proyecto de ley
de prevención del consumo del alcohol entre menores, su
enfrentamiento con la cadena Burger King -a la que instó a retirar
la publicidad de las hamburguesas XXL- o su postura a favor de la
selección genética de los embriones con fines terapéuticos.
Esta gallega, nacida en Ourense, ha ocupado en los últimos veinte
años importantes cargos directivos en la Administración General del
Estado y en 2008 tuvo su bautizo electoral al concurrir por el PSOE
por Cantabria.
Salgado reconoce que desconectar el móvil es algo que no puede
hacer una ministra, que prefiere ir a pie que utilizar el coche y
que le hubiera gustado dedicarse a disciplinas artísticas, por lo
que disfrutó su cargo como directora de la Fundación del Teatro
Lírico durante siete meses en 1996.
Muy aficionada a la música, la lectura y las actividades al aire
libre afirma que cuando ve al presidente de Estados Unidos, Barack
Obama, le parece estar viendo a José Luis Rodríguez Zapatero.