Impuestos que agobian: ¿En qué país se tributa más por las rentas del trabajo?

El Gobierno español prepara una reforma fiscal integral, con todo lo que eso supone. Es como reformar los cimientos de este gran edificio que son las políticas públicas en España. Ante la encrucijada y con el informe sobre fiscalidad de los expertos descansando en la mesa de trabajo del presidente del Gobierno, merece la pena pararse a pensar: ¿En qué países los ricos pagan más impuestos por sus ganancias? ¿Y en cuáles pagan poco los ciudadanos que tienen un ingreso promedio? 

Jose Julio Alonso/Qué.es 19 de marzo de 2014

Con ocasión de la última subida de impuestos, referida al IVA, y aun sin reconocerlo como tal, el ministro de Hacienda Cristóbal Montoro dijo aquella frase: "Hoy tenemos una presión fiscal en España que es la más baja del mundo desarrollado". La pregunta general que nos hacíamos todos flotaba en el ambiente: ¿Es posible que los españoles estemos pagando menos impuestos que el resto de países desarrollados? No, evidentemente.

Aquello estadísticamente no era cierto. Según los últimos datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), dentro del apartado de países desarrollados, hasta nueve países -de una lista de 34- nos ganan en cuanto a menor presión fiscal, entendida como lo que recauda el Estado en impuestos dividido entre el Producto Interior Bruto (PIB) del país. Concretamente los suizos, estadounidenses, chilenos, griegos, irlandeses, coreanos, mexicanos, eslovacos y turcos soportan una menor presión fiscal que los españoles. Así, España no es el país con menos carga impositiva del mundo desarrollado. No lo era antes de la subida anunciada por el Gobierno y desde luego no lo es ahora.

                

Como todos los datos pueden resultar engañosos, interesados e inexactos, sobre todo cuando uno intenta desesperadamente llegar a fin de mes, vamos a intentar leer más estadísticas. Hablemos de esfuerzo fiscal como resultado de dividir la presión fiscal entre la renta per cápita de cada país o, para ser claros, el precio que un español medio paga en impuestos teniendo en cuenta su renta. Encabezando el ránking en la Unión Europea están Bulgaria, Rumanía, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia y Estonia, que son los siete países en los que más sacrificios tienen que hacer sus ciudadanos para pagar los impuestos, mientras que los últimos puestos los ocupan Bélgica, Austria, Alemania, Dinamarca, Holanda, Irlanda y Luxemburgo. O sea, estos son los que menos se esfuerzan en pagar impuestos. O a los que menos les cuesta. 

Sobre este particular conviene echar mano de opiniones desapasionadas. Hace trece meses, en febrero de 2013, el Wall Street Journal nos dedicó un artículo en el que se afirmaba que España se había convertido en uno de los países europeos que más cargaba con impuestos a sus ciudadanos. Hasta la llegada como un tsunami de las vacas flacas, no lo notábamos en exceso. El boom inmobiliario camufló durante años unos tipos impositivos muy elevados y una baja capacidad recaudatoria. Para hacernos una idea, en 2012, los ingresos públicos en España representaron el 36,4% del PIB, diez puntos por debajo de la zona euro. Incluso Grecia recaudaba más (44,7%). "En términos de ingresos, España está más cerca de países de Europa del Este como Rumanía que de los Estados de la vieja Europa", opinan muchos expertos.

                   

El principal impuesto por recaudación, el IRPF,  tiene siete tramos y el tipo máximo se sitúa en el 52% con carácter general, nivel que en algunas comunidades como Cataluña alcanza el 56%. Solo Suecia mantiene tipos superiores en Europa. En 2015, el Gobierno ya se ha comprometido a rebajar el IRPF para situarlo, como mínimo, en el nivel anterior al aumento aprobado por Mariano Rajoy.

¿Cómo será esa reforma que se prepara? Todo apunta que se optará por simplificar el IRPF, eliminando tramos y deducciones.

¿QUÉ PASA FUERA?

¿En los países del entorno, cómo se imputan los ingresos? En Francia, por ejemplo, la promesa electoral del presidente François Hollande de introducir un impuesto del 75% a quienes ganaran más de 820.000 euros se topó con la oposición de los ricos. No entró en vigor. Fue declarada inconstitucional por los tribunales en 2012, aunque la modificó de tal manera que fueran los empleadores quienes tuviesen que pagarlo. ¿Cómo? Sí, el ejemplo perfecto es el fútbol -un ejemplo que volveremos a emplear- : el club de fútbol Paris Saint Germain tiene que pagar cerca de 28 millones al gobierno por la duración del contrato con el jugador Zlatan Ibrahimovic, que finaliza en 2016, y que percibe un salario neto de 11 millones de euros al año.

La fiscalidad varía dramáticamente dependiendo del país en que uno vive. La firma PricewaterhouseCoopers (PwC) elaboró una listado de cómo varía la situación en las naciones del G20. Para cada país, calcularon con cuánto dinero se quedó una persona que ganó más de 145.000 euros en 2013, con una hipoteca de 865.000 euros, después de pagar el impuesto a las ganancias y las contribuciones sociales. Se asumió que la persona está casada y tiene dos hijos, uno de ellos menor de seis años. Una situación patrón o ideal. Y este es la lista que muestra qué porcentaje de su sueldo este trabajador se lleva a su casa: Italia: 50,59%, Unido: 57,28%, Francia: 58,10%, Canadá: 58,13%, Japón: 58,68%, Australia: 59,30%, Estados Unidos: 60,45% (basado en los impuestos del estado de Nueva York), Alemania: 60,61%, Sudáfrica: 61,78%, China: 62,05%, Argentina: 64,02%, Corea del sur: 65,75%, Brasil: 73,32%, Rusia: 87%, Arabia Saudí: 96,86%.

Según esta consultora, en Reino Unido, la carga impositiva más alta (de 45%) se aplica a sueldos de más 180.000 euros, mientras que en Italia, por ejemplo, el mayor tramo fiscal (de 43%) comienza a partir de los 90.000. Pero vamos, por voracidad recaudatoria debemos entender, fuera del G20, el tipo que aplica el gobierno danés. Un impuesto del 60% a todos los trabajadores que perciben un salario de más de 43.000 euros. Claro que habría que comprobar qué servicios -y con qué calidad- tiene un danés con un salario medio.

MÁS CLARIDAD: IMPUESTOS PARA LOS SALARIOS PROMEDIO 

Como quiera que usted y yo estamos bastante lejos de ese rango salarial, comparemos sueldos de andar por casa ¿Cómo podemos saber cuánto pagan los que reciben un sueldo promedio? No es fácil. El impuesto sobre la renta es sólo uno de los gravámenes que se deben pagar, la mayoría de nosotros pagamos otras tasas como las de los servicios públicos, el impuesto de bienes inmuebles, el IVA, etc... Además de las cotizaciones sociales.

                 

Las estadísticas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) han servido para hacer un análisis de los salarios promedio. Estos datos describen cómo a la cabeza está Bélgica, donde los solteros tributan por un 43% de su sueldo (más contribuciones a la seguridad social), seguida de Alemania, con el 39%. En el estudio, Maurice Nettley, director de estadísticas de la OCDE, explica que "los impuestos más bajos se pagan en Chile (7%) y México (9,5%)".

Y esta es la carga fiscal para personas casadas con dos hijos: Dinamarca: 34,8%, Austria: 31,9%, Bélgica: 31,8%, Finlandia: 29,4%, Países Bajos: 28,7%, Grecia: 26,7%, Reino Unido: 24,9%, Alemania: 21,3%, OCDE, promedio: 19,6%, EE.UU.: 19,6%, Corea: 10,2%, Eslovaquia: 10%, México: 9,5%, Chile: 7% y República Checa: 5,6%.

La importancia de pagar impuestos es que el gobierno, se supone, ofrece servicios a cambio. "En muchos de los países europeos los impuestos y las contribuciones sociales son altas, pero los beneficios que ofrece el Estado tienden a ser muy generosos en comparación con otras partes del mundo", explica Nettley. "Si enfermas o estas desempleado, el Estado contribuye con los gastos y también las pensiones son generosas", añade.

EL EJEMPLO DEL FÚTBOL: DIFERENCIAS ENTRE COMUNIDADES Y PAÍSES

Un ejemplo práctico y fácil de entender de la incidencia de los impuestos en los profesionales y las diferencias entre comunidades lo tenemos en el fútbol. Y es que este deporte crea más de 85.000 empleos directos e indirectos en España, todas las temporadas acuden a los campos repartidos por toda España 14 millones de personas. Miguel Ángel Mayo, coordinador del Sindicato de Técnicos de Hacienda, Gestha, en Cataluña ha hablado mucho sobre el 'dumpig fiscal' en el fútbol: "En Madrid, con un tipo del 52%, la supuesta ficha de Cristiano Ronaldo tras su renovación -41 millones de euros brutos- supondría un salario neto después de impuestos de cerca de 21 millones. Como vemos, el bocado para Hacienda es bastante considerable".

               

¿Y el eterno rival? Si nos vamos al Barcelona, allí tienen un problema añadido al situarse el tipo del IRPF en Cataluña en el 56%, cuatro puntos por encima del de Madrid. Así, la ficha de Lionel Messi, de 30 millones de euros brutos, supondría un salario neto después de impuestos de cerca de 16 millones.

Esto en España, pero ¿cómo tributan los clubes de fútbol de los países vecinos? En Italia, según Mayo, "el fisco se queda con un poquito menos que en España. Entre el 45 y el 50%, según los casos, del sueldo bruto anual que percibe un jugador profesional va a parar a la Finanze italiana". En Reino Unido, según datos oficiales, los jugadores profesionales estarán más contentos: tras la última reforma fiscal, la carga impositiva de las rentas altas se redujo del 50 al 45%.
Un caso especial por la existencia de un paraíso fiscal en su liga es Francia con el Mónaco. Antes de la llegada de Hollande al poder, la tributación más elevada se situaba en el 45%. Con el nuevo gobierno se tuvo que llegar a un acuerdo de compromiso.

Según Leonor Gallardo, profesora de gestión deportiva de la Universidad de Castilla La Mancha, "el 'dumping fiscal' en el fútbol existe. En Alemania, por ejemplo, los jugadores pagan menos impuestos que en las otras grandes ligas. ¿En España? En teoría los profesionales del fútbol pagan más que en otros sitios, pero se las ingenian. Tienen sus triquiñuelas. Los impuestos, en el caso de las grandes estrellas, suelen correr por cuenta del club. La ingeniería financiera es tremenda. Solo hay que observar el caso Neymar o lo rápido que Messi pagó a Hacienda 10 millones de euros. Todo eso demuestra que hace falta una revisión seria y en profundidad de la fiscalidad en el fútbol".