Los empresarios defienden el trazado externo y el soterramiento del AVE en Ourense

Los empresarios reivindican que el AVE en Ourense tenga idénticas prestaciones que el resto de líneas del Estado, y defienden el trazado por fuera de la ciudad del último tramo que une Taboadela con la capital y el soterramiento para la integración en la ciudad.

Ourense, EFE 27 de febrero de 2013

Además, tanto la Confederación de Empresarios de Ourense (CEO) como la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) muestran su preocupación por los retrasos en la realización de la variante exterior.

El presidente de la CEO, Francisco Rodríguez, resaltó hoy en rueda de prensa su preocupación por "la falta de información oficial y clara sobre el último tramo pendiente", y teme que "pueda sufrir aplazamiento en su ejecución o una supresión".

Rodríguez insistió en que "utilizar el trazado convencional" ya existente y descartar la variante externa "equivaldría a frenar la conectividad de Galicia con el resto de España y Europa". Además mostró la inquietud del colectivo empresarial en el sentido de que "el ahorro de costes incida gravemente en la calidad del servicio".

Por su parte, el presidente de la CEG, Antonio Fontenla, calificó de prioridad para los empresarios gallegos la ejecución de la línea de alta velocidad entre Galicia y la Meseta. Asimismo, mostró, al igual que Rodríguez, su "inquietud" por la posible modificación de la variante prevista para la entrada en Ourense.

Constató que el aprovechamiento de la línea actual, no preparada para la alta velocidad, no sólo perjudicaría a la ciudad de Ourense sino a todos los destinos previstos del AVE a Galicia, al aumentar los tiempos de viaje.

Fontenla aludió, por último, a la necesidad de conseguir un trayecto inferior a las tres horas entre Vigo o A Coruña con Madrid, ya que, de no ser así, "muchas personas optarían por otros medios frente al AVE, un proyecto que necesita de un volumen importante de pasajeros para garantizar su viabilidad".

Tanto Rodríguez como Fontenla coincidieron en que el momento económico no es el más propicio, pero hicieron un llamamiento a la Administración central para que no ceje en el compromiso manifestado con el AVE gallego.