El informe, que elabora la ONG Transparencia Internacional con
información de 69 países, señala que en España la percepción global
de la corrupción es del 3,2 sobre una puntuación de 1 (nada
corrupto) a 5 (muy corrupto), con lo que ha bajado tres décimas
sobre la anterior encuesta, de 2007.
En cuanto a los partidos políticos, éstos siguen encabezando la
lista de los sectores más corruptos, con un 3,6 (la media europea
está en el 3,7) frente a los 3,9 del pasado informe.
Tras los partidos, se sitúa el sector privado (3,5), el
Parlamento y los medios de comunicación (ambos con un 3,1) y el
Poder Judicial y los funcionarios (3,0).
Sobre las medidas del Gobierno para combatir la corrupción, el 44
por ciento de los encuestados las considera inefectivas, el 27 por
ciento ni efectivas ni inefectivas y el 29 por ciento efectivas.
Además, un dos por ciento de los encuestados señaló que durante
los últimos doce meses él o alguien de su hogar había pagado algún
tipo de soborno, un punto menos que en la anterior encuesta. La
media europea de este indicador es del cinco por ciento.
En la presentación del estudio, el director general de la
Fundación Ortega y Gasset, Jesús Sánchez Lambás, ha indicado que
éste, en su conjunto, apunta que la corrupción "progresa" y "aumenta
en el mundo".
Ha destacado además los datos sobre el sector privado, que
permiten calificarlo como "corrupto" y ha apuntado que en España
este sector se ha situado en segundo lugar en la lista de
instituciones más afectadas, a tan sólo una décima de los partidos
políticos.
Sánchez Lambás ha denunciado la carencia de sistemas de
regulación en el sector financiero, que ha precipitado la actual
crisis; una percepción, ha dicho, que parecen tener también los
encuestados.
Sobre los medios, ha destacado que en general la percepción de
corrupción en este sector ha bajado, mientras que el Poder Judicial
obtiene una nota peor que en la anterior encuesta.
En cuanto a los partidos, ha recordado que son imprescindibles "a
pesar de su pésima puntuación".
En el mismo sentido se ha pronunciado el patrono vitalicio de la
Fundación Ortega y Gasset, Antonio Garrigues Walker, para quien los
partidos "no pueden estar permanentemente siendo focos de corrupción
económica".
"En algún momento -ha añadido- la sociedad civil deberá decir se
acabó y se deberán establecer mecanismos" para que haya
transparencia financiera en los partidos políticos.
Por último, el presidente de TI-España, Jesús Lizcano Álvarez, se
ha referido al último informe GRECO (Grupo de Estados contra la
Corrupción) sobre la transparencia financiera de los partidos, que
pone de manifiesto las limitaciones de la nueva Ley de Financiación
de Partidos.
Entre estas limitaciones, el informe GRECO destaca que los
partidos no ofrecen apenas información sobre las fundaciones y
empresas vinculadas a ellos ni sobre los gastos en ingresos a nivel
local.
Además, los partidos están muy endeudados (debían unos 145
millones de euros en 2005) con los bancos y cajas de ahorros, lo que
les crea mucha dependencia respecto a estas entidades financieras.