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El alcohol daña el ADN y aumenta el riesgo de cáncer

Servimedia 4 de enero de 2018

El alcohol daña el ADN y aumenta el riesgo de cáncer
Foto: Archivo.

Científicos del Laboratorio de Biología Molecular del Consejo de Investigación Médica de Reino Unido han demostrado que el alcohol daña el ADN y aumenta el riesgo de cáncer, en base a un estudio elaborado en ratones y que ayuda a explicar por qué beber aumenta el riesgo de esta enfermedad.

El consumo de alcohol aumenta el riesgo de desarrollar un total de siete tipos de cáncer: mama, intestino, hígado, boca, garganta, esófago y laringe, según una información procedente de este laboratorio británico y de la que se hizo eco la agencia estatal SINC.

Un nuevo estudio financiado en parte por el Cancer Research de Reino Unido y publicado en la revista 'Nature' ha usado ratones para mostrar cómo la exposición al alcohol conduce a un daño genético permanente.

Investigadores del Laboratorio de Biología Molecular del Consejo de Investigación Médica (MRC, por sus siglas en inglés) de Reino Unido dieron alcohol diluido (etanol) a los ratones. Luego utilizaron el análisis cromosómico y la secuenciación del ADN para examinar el daño genético causado por el acetaldehído, un químico dañino que se produce cuando el cuerpo procesa el alcohol.

Así, descubrieron que el acetaldehído puede romper y dañar el ADN dentro de las células madre sanguíneas, lo que provoca la reorganización de los cromosomas y la alteración permanente de las secuencias de ADN dentro de estas células.

Es preciso comprender cómo se daña el diseño de ADN dentro de las células madre porque, cuando las sanas se vuelven defectuosas, pueden provocar cáncer, según refleja el estudio.

Ketan Patel, autor principal del estudio y científico del MRC, apuntó que "algunos cánceres se desarrollan debido al daño del ADN en las células madre, lo que indica que beber alcohol puede aumentar este riesgo".

El estudio también examinó cómo el cuerpo trata de protegerse contra las lesiones causadas por el alcohol. La primera línea de defensa es una familia de enzimas llamadas aldehído deshidrogenasas (ALDH), que descomponen el acetaldehído dañino en acetato, que nuestras células pueden usar como fuente de energía.

En todo el mundo, millones de personas, sobre todo las del sudeste asiático, carecen de estas enzimas o tienen versiones defectuosas de ellas. Por lo tanto, cuando beben se acumula acetaldehído, lo que provoca una tez sonrojada y también hace que se sientan mal.

En la investigación, cuando a los ratones que carecían de la enzima ALDH crítica (ALDH 2) se les administró alcohol, se produjo un daño de ADN cuatro veces mayor en sus células en comparación con los ratones con la enzima ALDH2 totalmente funcional.

La segunda línea de defensa utilizada por las células es una variedad de sistemas de reparación del ADN que, la mayoría de las veces, les permite reparar y revertir diferentes tipos de lesiones. Pero no siempre funcionan y algunas personas portan mutaciones, lo que significa que sus células no pueden llevar a cabo estas reparaciones con eficacia.

MÁS QUE UNA SIMPLE RESACA

"Nuestro estudio destaca que no procesar alcohol de manera efectiva puede conducir a un mayor riesgo de problemas relacionados con el alcohol y, por lo tanto, ciertos cánceres. Pero es importante recordar que los sistemas de eliminación de alcohol y reparación del ADN no son perfectos y el alcohol puede causar cáncer de diferentes maneras, incluso en personas cuyos mecanismos de defensa están intactos", añadió Patel.

Por su parte, Linda Bauld, experta en prevención del cáncer del Cancer Research de Reino Unido, precisó que esta investigación "resalta el daño que el alcohol puede causar en nuestras células; a algunas personas les cuesta más que una simple resaca. Sabemos que el alcohol contribuye a más de 12.000 casos de cáncer en Reino Unido cada año, por lo que es una buena idea pensar en reducir la cantidad que se bebe", concluyó.