Según estos documentos, el dictador Adolf Hitler se mordía las uñas mientras comía y se tocaba el bigote con el dedo índice.
Estos archivos de alto secreto también revelan que Hitler creía en la propaganda que Goebbels hacía sobre él mismo y pensaba que era "el más grande genio militar de todos los tiempos".
Estas revelaciones también afectan a la vida privada del dictador, ya que afirman que Hitler tenía un "filón de masoquismo pasivo" en sus relaciones con mujeres.
El comportamiento zafio del Führer en su rutina diaria fue
registrado en notas escritas por un militar nazi de alto rango que pasó estos documentos a un agente británico.
Estos archivos, parecidos a un perfil psicológico de Hitler, están fechados en mayo de 1945, tres días después de su muerte, y se abren con la sentencia: "Este resumen
debe ser destruido en 48 horas".
A pesar de esto, los papeles permanecieron en poder del agente, aparentemente en su casa en el sudoeste de Inglaterra. Ahora han aparecido tras una reforma de la casa.
Ofrecen una visión fascinante de los días que pasó en el búnker y
mencionan su presunta homosexualidad y su cariño por Rudolph Hess.
El militar nazi que hizo estas anotaciones estaba convencido de que Hitler estaba loco e incluyó una cita de una niña pequeña hablando del Führer: "Mami, ¿morderá el lunático también nuestras alfombras?".
Este militar había cenado con Hitler unas 30 veces y guardaba el diario en el búnker.
"No fuma y está estrictamente prohibido fumar en su presencia, ya que es muy susceptible a la laringitis", explica el documento.
"En la mesa y en su conversaciones muestra muchas
maneras de un comportamiento bastante zafio", añade. "Come increíbles cantidades de pastel, se muerde las uñas y se toca el bigote durante las comidas".