La ola de calor dispara la temperatura del mar, con 30º en el Mediterráneo

"Cada vez es más frecuente que la capa más superficial del agua del mar esté más cálida de lo normal".

Servimedia 10 de agosto de 2018

La ola de calor dispara la temperatura del mar, con 30º en el Mediterráneo
Foto: Pixabay

La ola de calor de los últimos días calentó de forma anormal las aguas del Mediterráneo y el Cantábrico, que registraron temperaturas entre tres y cuatro grados por encima de la habitual y con valores que llegaron a los 30 grados.

Los bañistas de la costa mediterránea pudieron sumergirse a 30 grados en los días más calurosos de la ola de calor, mientras en el Cantábrico la temperatura del mar alcanzó los 25ºC, según las mediciones del agua superficial realizadas por satélites de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Este rápido calentamiento responde a la fuerte insolación de las últimas jornadas y al calor.

"Cada vez es más frecuente que la capa más superficial del agua del mar esté más cálida de lo normal, en concordancia con las mismas anomalías de la temperatura del aire ya suficientemente documentadas", explicaron los meteorólogos.

De hecho, varios estudios han constatado el aumento de la temperatura del Mediterráneo en los últimos años. El 'V Informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático' (IPCC) advierte de que los océanos están absorbiendo la mayor parte de la energía suplementaria que se está incorporando al sistema climático.

Cerca de la superficie, la temperatura oceánica aumenta en promedio 0,1 grados por década, y se estima que el nivel medio del mar a nivel global ha aumentado en 0,19 metros entre 1901 y 2010.

José Ángel Núñez Mora, jefe de la Sección de Climatología de la Delegación Territorial de Aemet en la Comunidad Valenciana, señaló que el Mediterráneo ya alcanzó temperaturas cercanas a los 30 grados a comienzos de agosto del pasado año 2017, mientras que el otoño de ese mismo año fue "extremadamente seco en la Comunidad Valenciana".

En contra de la creencia popular -según la Aemet-, un mar demasiado cálido no tiene por qué desembocar necesariamente en episodios de lluvias torrenciales. Estos episodios, que se generan en las comunidades mediterráneas en otoño, obedecen fundamentalmente a factores atmosféricos como la llegada de una 'gota fría'.