La Guardia Civil detiene a un pederasta que figuraba entre los fugitivos más buscados de Europa

La Guardia Civil, en la denominada Operación Curtis, ha detenido al súbdito británico D.D.H, de 39 años de edad, acusado de la comisión de nueve delitos sexuales graves sobre menores en el Reino Unido. Considera que es un peligroso pederasta que figuraba en la lista de los fugitivos más buscados de Europa.

Que! 27 de julio de 2018

La Guardia Civil detiene a un pederasta que figuraba entre los fugitivos más buscados de Europa

Esta investigación se inició tras el análisis continuo que se viene realizando sobre las listas internacionales de los fugitivos más buscados en el marco de las funciones propias del Equipo de Huidos de la Justicia de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil.

Al estar este individuo acusado del abuso sexual sistemático de menores en el Reino Unido, y teniendo constancia la Guardia Civil de un caso similar en la provincia de Granada en el que un ciudadano británico habría cometido supuestos abusos sexuales a menores a los que daba clases particulares de inglés en su domicilio familiar, se centraron las investigaciones en este posible objetivo.

DOCUMNTACIÓN FALSA

Aunque en un principio las identidades de estas dos personas no se correspondían, pronto se pudo constatar que la documentación personal del ciudadano británico supuestamente afincado en Granada pudiese ser falsa, correspondiendo la misma a otro súbdito británico con residencia en Valencia, al cual le estaría suplantando la identidad.

Continuando las pesquisas para la localización de este individuo en la provincia de Granada, se llevaron a cabo exhaustivas vigilancias sobre distintos domicilios, incluidas pensiones y hostales, siguiendo el rastro incluso de los anuncios que ponía en conocidas páginas web como profesor particular de inglés a domicilio.

Finalmente fue localizado en la ciudad de Granada, donde una vez sometido a una estrecha vigilancia durante varios días, se procedió a su detención el pasado miércoles. Tras un análisis lofoscópico por parte del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, quedó constatado que se trataba de la misma persona reclamada por las autoridades británicas.