Agresión tránsfoba en un local de ocio en el centro de Madrid

Una persona trans no binaria de 23 años ha sido víctima de una agresión tránsfoba después de que se le denegase la entrada a una sala de fiesta en el barrio de Malasaña (Madrid).

Que! 26 de julio de 2018

Según explicó la Asociación LGTB de la Comunidad de Madrid y de las Universidades Complutense y Politécnica (Arcópoli) en un comunicado de este jueves, la agresión se produjo el pasado 14 de julio.

El controlador de accesos le informó del precio de las entradas, que no era el mismo para hombres que para mujeres. La víctima le informó de que era una persona trans que no se identificaba como hombre ni como mujer, sino como una persona no binaria.

Tras esta negativa a identificarse como hombre, el controlador de accesos le denegó la entrada. Tanto la víctima como algunos de sus acompañantes solicitaron una hoja de reclamaciones. El controlador continuó refiriéndose a la víctima en masculino, pese a sus solicitudes para que cesara en dicha actitud. El local no llegó a proporcionar la hoja de reclamaciones.

Finalmente, el controlador agarró del cuello a la víctima, le realizó una llave y le levantó del suelo para apartarle de la entrada del local, lo que le provocó unos instantes de asfixia y el inicio de una crisis de ansiedad, según informó Arcópoli.

La asociación afirmó que los amigos de la víctima llamaron a la Policía por miedo a que la agresión fuera a más y los agentes realizaron un parte de intervención. Posteriormente, la víctima interpuso una denuncia en la Unidad de Gestión de la Diversidad de la Policía Municipal de Madrid acompañada por el Observatorio Madrileño contra la LGTBfobia. La víctima sufrió síntomas de ansiedad, estrés e insomnio durante varios días y, según la asociación LGTB, actualmente tiene miedo de salir a la calle con una expresión de género que no sea netamente masculina.

El coordinador de Arcópoli, Yago Blando, expresó que "el incumplimiento del principio de igualdad de trato en los locales de ocio nocturno no debe ser permitido por más tiempo". "La discriminación estructural a la que somete a las mujeres se une la discriminación a las personas trans, binarias o no binarias, que ven limitados sus derechos y negada su identidad en base a criterios sexistas y LGTBfobos", sentenció.

Con esta agresión, el número de incidentes de odio registrados en 2018 por el Observatorio Madrileño contra la LGTBfobia asciende a 179.