Sánchez y Díaz tienen su reunión más larga en La Moncloa

La propia Díaz, preguntada por la situación en la rueda de prensa que ofreció después de la reunión, afirmó que ella compitió "con Pedro en unas primarias y ahora tienen los dos "responsabilidades institucionales" desde las que tomar "medidas adecuadas en beneficio de los ciudadanos".

Servimedia 23 de julio de 2018

Pedro Sánchez y Susana Díaz mantuvieron este lunes una reunión en el Palacio de la Moncloa de unas dos horas, convirtiéndose en el encuentro más largo entre los dos políticos socialistas.

Sánchez, como presidente del Gobierno, recibió sobre las 12 horas a Díaz, en calidad de presidenta de la Junta de Andalucía. Dos cargos institucionales que, visto en el trasfondo de la vida interna del PSOE, ha servido para que ambos hablen a solas durante ese tiempo, algo inédito hasta ahora entre dos personas que compitieron abiertamente por el liderazgo del PSOE y que tienen distintos puntos de vista sobre cuestiones políticas.

La propia Díaz, preguntada por la situación en la rueda de prensa que ofreció después de la reunión, afirmó que ella compitió "con Pedro en unas primarias y ahora tienen los dos "responsabilidades institucionales" desde las que tomar "medidas adecuadas en beneficio de los ciudadanos".

Así, avanzó que ahora será una "relación leal y en beneficiosa" para los intereses de los ciudadanos, y destacó que se ha abierto un "nuevo tiempo" con el Gobierno que preside Sánchez y destacó que su Ejecutivo ha hecho ya "más cosas" en estos meses para Andalucía que el anterior que lideraba Mariano Rajoy en sus siete años.

La relación fría, que incluso algunos calificaban de inexistente, entre Sánchez y Díaz se enconó una vez que el hoy presidente ganó en las primarias de mayo de 2017 y recuperó la Secretaria General del PSOE, meses después del Comité Federal del 1 de octubre de 2016 que terminó con la dimisión de Sánchez como líder del PSOE y que evidenció la división entre los afines a Sánchez y quienes era partidarios del relevo en el liderazgo del partido a favor de Díaz.

La prueba de la difícil de relación tras aquellas elecciones entre ambos se evidenció en el 39 Congreso de junio, semanas después de las primarias, Sánchez despachó a Díaz, como líder del PSOE andaluz, en apenas 10 minutos de reunión en la que su cara reflejaba la desolación.

Después, ya con Sánchez como líder del PSOE, hubo que esperar a enero de este año para que ambos escenificaran el "deshielo" con un "café" que tomaron juntos antes de que el líder socialista participara en un desayuno informativo. Pero la tensión continuó y también se percibió en el ambiente en el encuentro, ante decenas de personas, de ambos en la pasada la Feria de Abril de Sevilla.

Por ello, la cita de hoy, la más larga, estaba marcada por las responsabilidades institucionales de cada uno desde el inicio, cuando un Sánchez presidente recibió a Díaz en la escalinata de Moncloa con dos besos. Los dos quisieron mostrar cierta complicidad permitiéndose una suerte de sintonía cuando el presidente no quiso estrecharle la mano como pedían los fotógrafos sino que volvió a darle dos besos y Díaz, en una cordial conversación en la misma puerta, le dio un toque con la mano en el pecho a Sánchez como muestra de confianza con su interlocutor.