Rufián llama "hooligans" a Borrell y Batet y rechaza "palmaditas en la espalda" de Sánchez

"Si cree que con buenas palabras, palmaditas en la espalda, llamadas, cenas, comidaso promesas de cargos en ERC nos vamos a aliar y olvidar de los nueve secuestrados", apuntó en referencia a los dirigentes independentistas encarcelados.

Servimedia 27 de junio de 2018

Rufián llama "hooligans" a Borrell y Batet y rechaza "palmaditas en la espalda" de Sánchez
Foto: Twitter

El portavoz adjunto de ERC en el Congreso de los Diputados, Gabriel Rufián, avisó este miércoles al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de que su grupo no aceptará sólo "palmaditas en la espalda" por su parte ni que juegue a "poli bueno, poli malo" contrapesando la declaraciones de "hooligans" como la ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet, y el titular de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, Josep Borrell.

Rufián preguntó a Sánchez en la sesión de control en el Congreso "qué tiene pensado hacer para restituir los derechos civiles dinamitados por el Gobierno del Partido Popular", a lo que el presidente contestó inicialmente reiterando su intención de eliminar de la Ley de Seguridad Ciudadana, la apodada 'ley Mordaza', los "extremos que coartan la libertad de expresión".

El portavoz adjunto de ERC, obviamente, no se refería a eso, y reprochó con sorna a Sánchez que sólo le había faltado remedar con un dedo la ceja de su predecesor José Luis Rodríguez Zapatero y hablarle de "talante". Y, aunque constató que ERC le apoyará para "dignificar la vida de cualquier persona viva donde viva", le lanzó una "advertencia".

"Si cree que con buenas palabras, palmaditas en la espalda, llamadas, cenas, comidaso promesas de cargos en ERC nos vamos a aliar y olvidar de los nueve secuestrados", apuntó en referencia a los dirigentes independentistas encarcelados por su participación en el proceso que culminó el 1-O, "le recomiendo que cambie de asesores". Y, calcando la estructura gramatical y la segunda parte de la frase, repitió recomendación si Sánchez cree que puede jugar al "poli bueno, poli malo" y decir que "los indepes no son tan malos" mientras los "hooligans" Borrell y Batet hablan de enfrentamiento civil en Cataluña.

Finalmente, Rufián sugirió a Sánchez que deje de hablar con el PSC, que pactó con el PP descabalgar a la alcaldesa de Badalona y "se hace selfies con (el presidente del PP catalán, Xavier García) Albiol", y que hable más con ERC. "No somos tan ingenuos", replicó el presidente sobre las advertencias de Rufián. "Ya nos conocemos".

En todo caso, Sánchez recordó que "ha habido momentos en que nos hemos entendido" el PSOE y ERC (precisamente bajo el Gobierno de Zapatero, de quien se burló Rufián) y "ha sido bueno para Cataluña y para el conjunto de España", y pidió a Rufián que "no descalifique a miembros del Gobierno" y retirara la expresión de "hooligans".

Finalmente, le garantizó que "las cosas han cambiado" y los independentistas no tendrán enfrente a un Gobierno que va a a utilizar el agravio territorial para arañar votos en el conjunto del país", pero sólo le ofreció la mano tendida para un "diálogo abierto" entre su Ejecutivo y el catalán tras la "falta de criterio y estrategia" del Gobierno del PP "que ha causado la fractura social" en Cataluña; una atribución que fue contestada con murmullos de protesta de los diputados 'populares'.