Sánchez y Urkullu crearán un grupo de trabajo bilateral para abordar las transferencias pendientes

Urkullu plantea a Sánchez "una reflexión" sobre el modelo de Estado "desde la asunción de la realidad plurinacional". También habrá un grupo de trabajo que estudiará cambios en la política penitenciaria.

25 de junio de 2018

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el lehendakari, Iñigo Urkullu, acordaron este lunes constituir un grupo de trabajo bilateral y permanente para "avanzar en el análisis y negociación" del traspaso de las 37 competencias pendientes en el Estatuto de Gernika.

Así lo expuso el propio Urkullu en la rueda de prensa que ofreció en el Palacio de la Moncloa tras reunirse con el jefe del Ejecutivo por espacio de dos horas de manera "cordial y positiva". "Hemos abierto una puerta a la relación institucional para garantizar una dinámica de trabajo estable y constructiva", arguyó.

"No hemos hablado de ruptura, sino de convivencia desde el respeto mutuo", aseguró el presidente vasco, que también transmitió a Sánchez "la necesidad de un nuevo enfoque para la política penitenciaria en este nuevo tiempo tras la disolución de ETA". Por ende, planteó una "reflexión" del actual modelo de Estado desde "la asunción de la realidad plurinacional".

"He trasladado las propuestas del Gobierno vasco para adoptar iniciativas en el marco de la legalidad para la reorientación leal de la política penitenciaria y el acercamiento de personas presas" y "abordar una nueva política que supere las medidas de excepcionalidad", manifestó el lehendakari.

A este respecto, dijo entender las "razones de cautelas expuestas por el presidente", sobre todo en lo referente a la "atención" a las víctimas del terrorismo. Sin embargo, subrayó que la "normalización de la convivencia de la sociedad vasca" que demanda es "teniendo en cuenta el ámbito de las víctimas como también el cumplimiento de la legislación penitenciaria".

Urkullu adelantó que sobre esta cuestión concreta también se creará un grupo de trabajo "para el análisis y la actuación en orden a ese objetivo que es fundamental", dijo refiriéndose al acercamiento de presos a Euskadi. No obstante, reconoció que no se ha fijado un calendario para la posible modificación de la política penitenciaria.

TRASPASO DE COMPETENCIAS

Hizo especial hincapié en que la "prioridad" para su Gobierno es la transferencia de la gestión de los centros penitenciarios y del régimen económico de la Seguridad Social. En todo caso, a corto plazo pidió tratar el traspaso de infraestructuras como el ferrocarril y para este punto Sánchez y Urkullu convinieron crear en julio una comisión mixta para tratar la transferencia.

En cuanto a la Constitución, planteó la posibilidad de "explorar la vía" de hacer una convención constitucional que "permita interpretar el espíritu del pacto" de 1978 y, así, "apostar por un constitucionalismo útil al servicio de resolver los problemas y no enconarlos". "Creo que merece la pena una reflexión de la causa", agregó.

Igualmente, el lehendakari informó de que habrá un encuentro de trabajo entre los equipos jurídicos del Gobierno español y del Ejecutivo vasco "para encauzar los recursos pendientes ante el Tribunal Constitucional".

Negó, asimismo, que Sánchez aprovechase este encuentro para pedirle que el PNV se sume a la comisión el Congreso de los Diputados impulsada por el PSOE para abrir la vía de la reforma constitucional. El presidente del Gobierno tampoco le habló, según dijo, de la negociación de los Presupuestos Generales del Estado de 2019.