Así ha sido el histórico encuentro entre Kim Jong-un y Donald Trump en Singapur

 Tras la reunión, el líder norteamericano señalo que "el proceso de desnuclearización de Corea del Norte comenzará muy rápido".

Alfonso Mata 12 de junio de 2018

El hotel Capella en la isla de Sentosa, Singapur, vivió un apretón de manos histórico entre dos líderes mundiales, Donald Trump y el norcoreano Kim Yong-un. Un apretón de manos, que duró 12 segundos, que marcó el camino hacia la habitación donde ambos mandatarios se reunieron en privado. 

"Me siento muy bien", dijo Trump al comienzo de su conversación. "Vamos a tener un gran diálogo y creo, un tremendo éxito, será tremendamente exitoso y es mi honor; tendremos una relación magnífica, no me cabe duda", declaró el mandatario estadounidense.

Por su parte, el norcoreano replicó: "los viejos prejuicios y prácticas actuaron como grilletes que nos impedían movernos, pero los hemos superado y aquí estamos hoy". "Doy fe de que este encuentro es un buen preludio para la paz", añadió. "Efectivamente", le replicó el inquilino de la Casa Blanca.

Tras 45 minutos a solas, comenzó la reunión entre delegaciones para tratar sobre el desarme nuclear de Corea del Norte. "Ha ido muy, muy bien", comentó Trump nada más acabar el encuentro. 

"Es un gran honor estar juntos, y sé que al final, juntos tendremos éxitos y resolveremos el gran problema, el gran dilema que hasta ahora no se ha podido resolver. Sé que colaborando nos ocuparemos de ello. Es un gran honor", expresó el mandatario estadounidense.

Por otra parte, Kim no respondió a la pregunta de la prensa acerca de si está dispuesto a deshacerse de su armamento nuclear. "El proceso de desnuclearización de Corea del Norte comenzará "muy rápido", anunció Trump. 

"Estamos desarrollando un vínculo muy especial", aseguró Trump mientras firmaba un documento junto a Kim, y aseguró que "es un honor estar" con el líder norcoreano. Un documento que para Kim Jong Un servirá para "dejar atrás el pasado" y para "lograr un gran cambio".

Por su parte, el líder norcoreano agregó: "el camino para llegar aquí ha sido difícil. Las prácticas pasadas y los prejuicios fueron obstáculos para avanzar, pero los vencimos a todos y aquí estamos".