Colau ofrece al 'Aquarius' atracar en Barcelona porque "no se puede mirar para otro lado"

La alcaldesa de Barcelona considera que la obligación de todo gobierno democrático no es otra que no mirar hacia otro lado.

Servimedia 11 de junio de 2018

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ofreció este lunes desde el Fórum Europa al buque 'Aquarius' de la ONG 'SOS Mediterranée', que lleva más de 600 inmigrantes a bordo, que atraque si lo desea en el puerto de la capital catalana.

Preguntada directamente en el coloquio posterior a su intervención en este evento informativo organizado en Madrid por Nueva Economía Fórum, Colau dijo que "claro" que ofrece el puerto de Barcelona al barco al que ha negado permiso para atracar el nuevo ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, y también Malta.

La alcaldesa lamentó las afirmaciones "racistas e inmorales" de Salvini, que "ponen en cuestión el proyecto europeo", y señaló que "la obligación de un gobierno democrático es no mirar hacia otro lado". Colau admitió que los países no pueden hacer frente solos a la llegada de refugiados e inmigrantes, pero denunció que "no se puede aceptar que España no esté cumpliendo sus compromisos" y que ciudades como Madrid o Barcelona tengan que estar "rascando de nuestro presupuesto" para atenderlos.

"Esto va a ir a más. La única duda es si lo hacemos bien o lo hacemos mal", estableció la regidora, quien advirtió de que la gente va a venir igualmente a Europa huyendo de la miseria. Además, pidió no reducir el tema a una cuestión de cifras. "No deshumanicemos porque nos estaremos deshumanizando nosotros", alertó.

Otro tema relativo a la inmigración sobre el que tomó posición Colau a preguntas de los periodistas fue la venta ambulante ilegal. "Si no se les da una salida legal, están condenadas a la ilegalidad", avisó. "Es la ley de extranjería la que genera economías informales".

No obstante, la alcaldesa aseguró que la Guardia Urbana de Barcelona está incautando la mercancía que se vende ilegalmente, sólo que prefiere actuar sobra la distribución, "que es donde hay actividad especulativa", y no "criminalizar al vendedor, que es la última pieza".