Aznar se presta "con mucho gusto" a la "reconstrucción" del centro-derecha español

"La reconstrucción del centro-derecha nacional es indispensable para ver con confianza el futuro de España", alertó el expresidente, que dejó claro que no tiene "ningún compromiso partidario" ni se considera militante ni "representado por nadie", excluyendo así al PP.

Servimedia 5 de junio de 2018

El expresidente del Gobierno José María Aznar aseguró este martes que "contribuiría con mucho gusto para que los españoles pudieran tener una mayor garantía de estabilidad y de seguridad en el futuro", algo que en su opinión pasa por una "reconstrucción" del centro-derecha nacional que es "indispensable".

Así se pronunció en el foro Next del International Business School, en el número 42 de la calle Almagro de Madrid, a tan solo 700 metros andando de la sede del PP, donde acompañó a Javier Zarzalejos, el director de su fundación, FAES, en la presentación del libro 'No hay ala oeste en La Moncloa. La realidad del poder en España'.

Hizo estas consideraciones unas horas después de que su sucesor en el PP, Mariano Rajoy, pusiese "punto final" al liderazgo de la formación tras verse obligado a abandonar La Moncloa el viernes pasado a causa de una moción de censura que aupó a Pedro Sánchez a la Presidencia del Gobierno.

"La reconstrucción del centro-derecha nacional es indispensable para ver con confianza el futuro de España", alertó el expresidente, que dejó claro que no tiene "ningún compromiso partidario" ni se considera militante ni "representado por nadie", excluyendo así al PP.

Bajo esta premisa, proclamó que, "si se estuviese dispuesto a ello", desde su posición actual y "no desde ninguna otra" contribuiría "con mucho gusto para que los españoles pudieran tener esa mayor garantía de estabilidad y de seguridad en el futuro".

Tras declararse "muy orgulloso" de sus años al frente del Gobierno y de un partido que "ocupó todo el espacio que había a la derecha", avisó de que la situación en España hoy es "muy delicada" a nivel político por una "crisis del sistema de partidos y de liderazgo".

Por ello, Aznar juzgó "indispensable y absolutamente necesaria la reconstrucción de un centro-derecha nacional que recupera sus señas de identidad" y su "conexión con el electorado y ofrezca un sólido proyecto de confianza para los españoles".

"Lo que estaba unido hoy está dividido y, además, desgraciadamente enfrentado", valoró en lo que considero la "desarticulación" del centro-derecha. Pero también vio "necesario" que ocurra lo mismo en la izquierda español. "Esa es su oportunidad y responsabilidad", dijo sin nombrar al PSOE.

La crisis del liderazgo, continuó el expresidente, es una de las causas del problema que advierte en el sistema de partidos español. A este respecto, afirmó que "cuesta entender que los que tienen peores resultados, lejos de asumir sus responsabilidades, no solo no lo hacen, sino que son promocionados a responsabilidades más altas".

"Esto resulta bastante insólito", enfatizó, para a renglón seguido sentenciar que el "victimismo cuando se ejercita como política es exactamente lo contrario al liderazgo". "Y al final, quien lo ejerce no es si no víctima de sí mismo", remachó el presidente de FAES.

Este discurso de Aznar, en el que recalcó que no se siente "representado por nadie", contrasta con la imagen que se vivió este mediodía en Génova, donde Rajoy, visiblemente emocionado y con voz quebrada, prometió "seguir" con el PP en el futuro pese a dejar el liderazgo.

"No me imagino mi vida fuera del PP, se lo he dado todo", arguyó. "Esto es mi vida y quiero que siga siéndolo. No voy a dejar el carnet y allí donde me encuentre seguiré con vosotros en la senda que el partido transite y desde el primer momento estaré a la orden de quien elijáis. Y a la orden es a la orden, y con la lealtad que mi conciencia y mis 40 años aquí me exigen", se despidió Rajoy.