Más del 40% de los hombres cree que el acoso es culpa de las mujeres

Dos de cada 10 varones normaliza violar a una mujer que viste provocativamente, según un estudio de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género

Servimedia 5 de junio de 2018

Más del 40% de los hombres cree que el acoso es culpa de las mujeres
Foto: Pixabay

El 40,9% de los hombres y el 33,4% de las mujeres consideran que la responsabilidad para controlar el acoso sexual reside en la mujer acosada, según se desprende de un estudio elaborado por la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género y que concluye que dos de cada diez hombres normaliza violar a una mujer por vestir de forma "provocativa".

"Una mujer que vista de forma provocativa no debería sorprenderse si un hombre intenta obligarle a mantener relaciones sexuales" es una de las situaciones planteadas en el estudio 'La percepción social de la violencia sexual'. Pues bien, casi un 20% de las mujeres y el 20,8% de los hombres estarían de acuerdo con esa afirmación, según el estudio.

Este informe, elaborado a través de 2.465 encuestas, refleja el nivel de tolerancia de los españoles hacia las agresiones sexuales y el machismo. Casi un 17% de las personas encuestadas señala estar de acuerdo con que si una mujer es agredida sexualmente estando borracha, tiene parte de la culpa por perder el control, depositando la responsabilidad en la víctima en lugar del agresor.

En cuanto al acoso en el trabajo, uno de cada cuatro hombres cree que las mujeres que dicen haber sido acosadas sexualmente en el terreno laboral tienden a exagerar, mientras que casi dos de cada diez llegan a justificar este acoso si la víctima -según su interpretación- ha adoptado una actitud "provocativa".

EL 30% PIENSA QUE EL ABUSO ES LEGAL

Según el estudio de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, el 32,3% piensa que tocar a una mujer sin consentimiento no siempre debe ser castigado por la ley. No obstante, prácticamente la totalidad de los encuestados (97,8%) censura los abusos sexuales.

Además, cerca del 60% considera que la ley no debe entrar en si un hombre besa a una mujer sin su consentimiento porque, aunque sea algo reprobable, no debe ser castigado, según las cifras que maneja el informe.

En cuanto a los 'piropos' o comentarios de tipo sexual a mujeres con las que no se guarda relación, el 23,1% cree que debería ser siempre castigado por la ley y cuentan con el rechazo del 86% de las personas entrevistadas.

3 DE CADA 10 HOMBRES LEGITIMA VIOLAR A SU PAREJA

Además, el 32,6% de los hombres que han participado en el estudio cree que si fuerza a su pareja para mantener relaciones sexuales esto no podría llamarse violación. En el caso de las mujeres, el porcentaje se reduce a un 24,1%, aunque implica que casi una de cada cuatro no se siente violada si su pareja la presiona para tener sexo en contra de su voluntad.

Entre las conclusiones del estudio, la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género señala que las generaciones más jóvenes muestran más rechazo que los mayores hacia el sexismo, mientras que a mayor nivel formativo y cultural, más capacidad para identificar realmente lo que es una situación de acoso o abuso sexual.

"Aunque la inmensa mayoría de la población condena la violencia sexual, cuando se pregunta por comportamientos de violencia sexual que no implican relaciones sexuales o cuando estas relaciones se enmarcan en el ámbito de la pareja, disminuye de forma sustancial el porcentaje de personas que consideran que estos comportamientos deben estar siempre castigados", señala el estudio.

60% DE LAS MUJERES CENSURA LA PROSTITUCIÓN

En cuanto a la prostitución, el 61,4% de las mujeres y el 53,5% de los hombres consideran "inaceptable" pagar por sexo. Los que piensan que debería estar perseguido se reducen al 31,1% de los hombres y el 38,6% de las mujeres.

Y es que, según el informe, "el consumo de prostitución es el comportamiento que menos personas identifican como una forma de violencia sexual contra la mujer", pese a que es una práctica muy ligada a la trata de mujeres con fines de explotación sexual.