Iglesias asume que una participación baja en la consulta le obligaría a dimitir

"Una particiacion baja sería un fracaso de la consulta y nos obligaría a dimitir, una participación alta sería un éxito, nos obligara a seguir o dimitir".

Servimedia 23 de mayo de 2018

Iglesias asume que una participación baja en la consulta le obligaría a dimitir
Foto: Twitter

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, reconoció este miércoles que "una participación baja" en la consulta a los inscritos en el partido sobre si él y su pareja y portavoz de Unidos Podemos en el Congreso, Irene Montero, deben seguir en sus cargos tras la compra del chalé de 600.000 euros en Galapagar "sería un fracaso de la consulta y nos obligaría a dimitir".

"Una particiacion baja sería un fracaso de la consulta y nos obligaría a dimitir, una participación alta sería un éxito, nos obligara a seguir o dimitir", manifestó en una entrevista en la Ser recogida por Servimedia, en la que no obstante no quiso precisar qué participación sería a su juicio suficiente para considerarla alta.

Iglesias sólo emplazó a que el lunes, una vez concluya la votación que comenzó ayer, "será la ciudadanía la que tenga que valorar si la participación está entre las mayores de las consultas que ha realizado Podemos o entre las menores".

Fijando así como "criterio válido compararla con el resto de consultas", dijo que le "gustaría que hubiera más de 120.000 votos en la consulta", los que se registraron en las votaciones de la asamblea general de Vistalegre 2 que le reafirmaron en la Secretaría General y a su candidatura como mayoritaria en la dirección de Podemos. "Sería espectacular", indicó.

Por lo demás, el líder de Podemos se reafirmó en la decisión tomada por él y Montero y refrendada el lunes por el Consejo de Coordinación del partido de someter su continuidad a consulta entre las bases, pese a las críticas de otros líderes territoriales de la formación a esta iniciativa. "Uno tiene que tener gallardía de preguntar si es digno de seguir ocupando la misma responsabilidad", justificó, añadiendo que esto es "lo responsable, lo ético, lo serio".

Iglesias dijo que "jamás" se han arrepentido de adquirir el chalé de Galapagar, que negó que se encuentre en "una urbanización aislada" pero que permitirá rebajar el "nivel de exposición" de sus hijos a los medios, y subrayó que la compra es una decisión personal que no se somete a escrutinio de los inscritos en Podemos. Sin embargo, dijo ser consciente de que, en su caso, "lo personal es político" y "uno no tiene capacidad de autoevaluarse". Por eso, si los inscritos opinan que esa decisión personal le inhabilita a él y a Montero para seguir al frente del partido, invitó: "Que nos echen esta semana".

Lo que sí deslizó el líder de Podemos es que "hay momentos" como los vividos esta semana en que "te planteas si merece la pena aguantar lo que estás aguantando", porque "cuando te golpean duro, eso te afecta y te hace pensar si te gustaría estar en otro sitio más cómodo". Ahora bien, aseguró que si los inscritos le mantienen en el cargo se sentirá "con más fuerza que nunca" para continuar.

Eso a pesar de críticas internas como las del alcalde de Cádiz, José María González, 'Kichi', quien ha insinuado que con la compra del chalé Iglesias y Montero han "cambiado de bando". Sobre ello, Iglesias dijo que se niega a aceptar que "los adversarios de Podemos estén dentro", pero lanzó un reproche aparentemente dolido al regidor gaditano cuando afirmó: "Yo he salido a defender a 'Kichi' siempre".

Es más, Iglesias enumeró casos como una condecoración a una virgen o cuando disintió de la postura oficial de los Anticapitalistas de Podemos e incluso se negó a acoger en Cádiz un encuentro que defendía la autodeterminación de Cataluña. En todos ellos dijo que le defendió al comprender "lo difícil que tiene que ser ser alcalde". Por último, señaló que si 'Kichi' quiere criticarle e incluso promover que deje la Secretaría General, "tiene todo el derecho a hacerlo y seguirá contando con mi apoyo".