La DGT hará este año por primera vez en su historia 100.000 pruebas de drogas

La nueva ley de tráfico impedirá conducir a los adictos a alcohol o drogas hasta que se rehabiliten

Servimedia 17 de mayo de 2018

La DGT hará este año por primera vez en su historia 100.000 pruebas de drogas
Foto: Archivo

La Dirección General de Tráfico (DGT) prevé realizar este año alrededor de 100.000 pruebas de drogas a conductores a través de controles realizados por los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, con lo que alcanzará esa cifra por primera vez en su historia.

El director general de Tráfico, Gregorio Serrano, destacó este objetivo al inaugurar este jueves la jornada 'Drogas y conducción. Protegiendo nuestras vidas', celebrada en Madrid con la organización de la Fundación Mapfre y el Consejo Europeo de Seguridad del Transporte (ETSC, por sus siglas en inglés).

De esta forma, la DGT haría por primera vez en un año 100.000 pruebas de drogas a los conductores despues de que en 2014 apostara por la 'tolerancia cero' en el consumo de estas sustancias y la conducción. Así, Tráfico hizo 4.563 test de drogas en 2013, 29.643 en 2014, 76.040 en 2015, 65.169 en 2016 y 89.812 en 2017.

Serrano indicó que el consumo de sustancias psicoactivas ha evolucionado desde el consumo relacionado con el ocio en encuentros con amigos y familiares en momentos puntuales de la semana a personas que lo hacen "todos los días del año y de carácter más compulsivo".

Indicó que ese consumo compulsivo de alcohol, que denominó "atracón", implica un incremento de conductas de riesgo al volante y ha pasado de estar reconocido por un 5% de la población española en 2005 a un 18% en 2015, sobre todo en jóvenes de 20 a 30 años.

"MUY PREOCUPANTE"

Además, Serrano subrayó que "España es uno de los países con mayor consumo de cocaína y de cannabis", lo cual constituye "un problema de salud pública de primera magnitud".

Recalcó que mientras que la sentencia "si bebes no conduzcas" está arraigada en el conductor español, "en materia de otras drogas aún queda mucho por recorrer", puesto que más de un 10% de los jóvenes admiten haber consumido algunas sustancias psicoactivas en los últimos seis meses.

"El consumo de cannabis, la droga más consumida en España, se percibe como menos peligrosa para la conducción y ello es realmente muy preocupante", añadió.

En este sentido, indicó que la vigilancia es una de las actuaciones que lleva a cabo la DGT para combatir esas conductas. Así, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil hizo el año pasado más de cinco millones de pruebas de alcohol y casi 90.000 de drogas; esta cifra supone un incremento del 37% respecto a 2016.

"Durante este año 2018 queremos llegar a las 100.000 pruebas de drogas con controles todos los días y a todas las horas del día. Tenemos establecido, además, el compromiso de llegar a 150.000 pruebas durante 2019", sentenció.

REINCIDENTES

Por otro lado, Serrano comentó que la reforma de la ley de tráfico y seguridad vial, que la DGT ya ha enviado al Ministerio del Interior, incluye una novedad respecto a los conductores reincidentes que han dado positivo por alcohol o drogas al menos dos veces en un año.

Así, el conductor será sometido a una revisión por parte de la autoridad sanitaria autonómica correspondiente para detectar si tiene un problema de adicción y no disocia ponerse ante el volante con consumir alcohol o drogas. En ese caso, la jefatura provincial de tráfico le retirará el carné de conducir hasta que se rehabilite. Si no es adicto, deberá recuperar puntos en una autoescuela.

Además, Serrano dijo que la DGT quiere implicar a las empresas con mayor número de trabajadores para que pongan en marcha planes de seguridad vial laboral, de educación vial o de formación en materia de alcohol y drogas. Por ejemplo, aludió al caso del puerto de Algeciras (Cádiz), donde a 10 trabajadores se les somete de forma aleatoria cada dos días a una prueba de alcohol y drogas.

Por último, Serrano comentó que las campañas de comunicación "siguen siendo prioritarias para la DGT" y consideró "imprescindible" la colaboración de las policías locales para que hagan controles de alcohol y otras drogas.